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World of Trollcraft: [Capítulo decimoséptimo: El troll a buen puerto]

lunes, 3 de diciembre de 2012

Capítulo 17

El troll a buen puerto


World of Trollcraft - Chapter 17 - Cover

"Vale, todo muy bonito pero, ¿cómo llegamos hasta Puerto Espresso?" dijo la Gata Negra, y tenía razón, acababan de llegar a Isla Delfino y no sabían cómo trasladarse a los lugares de la isla.
"Buena pregunta. Deberíamos preguntar a los lugareños." fue la respuesta que dio el héroe. Lo cierto es que tenía su lógica, y como no tenían ningún plan mejor se levantaron y se pusieron en marcha.

El canal que separaba la Plaza Delfino en dos fluía constantemente de una cascada próxima. El agua brillaba con los rayos de sol. El héroe saltó hasta situarse en la cornisa de uno de los edificios, y la Gata Negra siguió. Saltando de tejado en tejado llegaron hasta el otro lado, por donde habían llegado, acompañados por el toad. Era la zona de muelles de Isla Delfino, de nuevo. De pronto oyeron una voz...

"Psss... ¿necesitáis un viaje por mar?" era el misterioso balsero que los había traído del Aeropuerto Delfino hasta la Plaza Delfino. Las palabras que él mismo les había dicho resonaron en la cabeza del héroe.

"con monedas de oro se pueden conseguir muchas cosas, alojamiento, bienes, información..."

"Oiga, por dos monedas de oro, ¿nos llevaría hasta Puerto Espresso?" dijo el héroe.
"Que sean diez monedas, o si no esta balsa no se mueve de aquí" contestó el balsero. Estaba dispuesto a ponerles las cosas difíciles, pero el héroe no se dio por vencido,
"Dos monedas de oro, o iremos a pie, no nos importa." el héroe parecía haberse plantado en esa cantidad.
"Si ni siquiera conocéis la isla, ¿creéis que llegaríais a Puerto Espresso sin perderos? Es más seguro ir por mar, y la seguridad se paga. Deberías saberlo." el balsero también parecía haberse plantado en esa cantidad.
"Pues nada, no nos interesa" interfirió la Gata Negra en la conversación, a la vez que arrastraba al héroe de allí.
"Como queráis, pero ya sabéis el precio..." terminó la conversación con tono misterioso.

El héroe y la Gata Negra se alejaron de la zona de muelles, el sol seguía brillando en todo lo alto del cielo, ciertamente era muy agradable pasear por la isla. Oyeron un ruido a lo lejos.

*brruuum*

Y cada vez se oía más nítido y fuerte...

*BRRRUUUUUUMM*

Era un helicóptero de transporte que atravesaba el cielo en dirección contraria a Puerto Espresso. El héroe y la Gata Negra se quedaron mirando el artefacto aéreo, en el que había impreso un símbolo que no lograron reconocer. Ahora que caían en la cuenta había varios dirigibles por el cielo, algunos de ellos iban pasando imágenes de la isla haciendo publicidad, otros informaban de lo más noticiable de la isla.

*brrruuuuumm*

El sonido se iba haciendo más débil a medida que el helicóptero se alejaba de su posición.

"Creo que deberíamos hacerle otra visita al alcalde de Isla Delfino" dijo el héroe.
"Así que quieres que vaya yo, supongo" respondió la Gata Negra.
"Bueno, diría que a tí te hará más caso que a mí" continuó el héroe.
"Hmph" concluyó la Gata Negra, algo indignada. El camino hasta la casa del alcalde lo hizo ella con los brazos cruzados y sin mediar una palabra.

Justo enfrente de la casa la Gata Negra se mostró ante los guardias forestones, como había hecho la primera vez que habían intentado acceder. Después, ella rompió su silencio.

"A ver, chico, ¿qué queremos conseguir?" se dirigió a él la Gata Negra.
"En el mejor de los casos, transporte gratis. Si no, pues sería bueno conseguir algo de información que nos permitiese llegar hasta Puerto Espresso con los pies secos." respondió el héroe.
"Se hará lo que se pueda. Al fin y al cabo nadie nos obliga a ir hasta ahí, si no, nos tendremos que replantear visitar primero Puerto Espresso y dirigirnos a otra localidad."
"Si lo que te molesta es ir sola tengo un plan para acompañarte."
"¿Cuál?"
"Es sorpresa. ¿Acaso no te gustan las sorpresas?"
"Depende, no me suelen gustar. Venga... dímelo."
En ese momento pensó "te lo diría a cambio de un revolcón" pero no le parecía que reaccionara bien a ese comentario, así que respondió algo más típico,
"No, ya lo verás. Y ahora tira, que necesito concentrarme."

La Gata Negra se dirigió hacia los guardias forestones, a los que saludó como si se conocieran de toda la vida, y entró en el edificio. El héroe, por su parte, se alejó del edificio y...

*SHYUUN*

... desapareció de la vista de los guardias. Había usado el shûnpo para entrar sin ser detectado. La Gata Negra seguía andando hasta que oyó un susurro en su oreja.

"Ven aquí moza, que te voy a meter de todo menos miedo" dijo él.

La Gata Negra se sobresaltó, más por el hecho de oir algo que por el contenido de lo que había oído.

"¿Cómo has entrado?¿Me lo vas a decir?" dijo ella.
"Es fácil entrar en los sitios cuando sabes que los demás no se lo esperan (por ejemplo en vestuarios de chicas), y menos cuando todo ocurre en décimas de segundo (por ejemplo abrir y cerrar una taquilla para meterse dentro)."
"Así que has entrado 'muy rápido'"
"Así es, ahora vayamos a ver el alcalde, ¿recuerdas donde está su despacho?"

La pareja, liderada por la Gata Negra caminaron por los pasillos del ayuntamiento hasta llegar a la puerta del despacho del alcalde. Entraron.

Era un lugar tirando a pequeño, además lleno de archivos, con artefactos decorativos encima, y cuadros en las paredes. El alcalde era un forestón, e incrustado en ese despacho parecía más grande de lo que realmente era. Llevaba gafas redondas y bigote grisáceo. Tenía pinta de llevar muchísimos años allí. Se dirigió a ellos.

"La chica de antes, y su acompañante, parece ser. ¿En qué puedo ayudaros?" dijo amablemente el alcalde.
"Verá," empezó la Gata Negra "necesitaríamos llegar a Puerto Espresso..."
"... de la forma más rápida y económica posible" acabó el héroe.
"Ahora que lo comentáis, hace tiempo un tal Mario se desplazaba a lo largo y ancho de la isla, limpiándola, a través de unos extraños símbolos de pintura multicolor. Tal vez os pueda ser de utilidad. Creo que el que llevaba a Puerto Espresso se encuentra en la zona de muelles, junto a la cabaña de venta de billetes."
"Pues nada, muchas gracias, pongámonos en marcha."
"Gracias, en marcha."

Corriendo se dirigieron a la zona de muelles donde habían estado antes. Ya veían la cabaña blanca a la que se refería el alcalde, y una pasarela blanca de madera que llevaba hasta ella. El balsero seguía allí, incluso se dirigió a ellos "qué, ¿os habéis arrepentido?" pero no le hicieron caso. A medida que cruzaban la pasarela la M multicolor se iba haciendo más nítida, al acercarse, a través de la M se podía ver Puerto Espresso. Saltó primero el héroe, temiendo hacer el ridículo y golpearse contra la pared, pero en lugar de eso su cuerpo fue absorbido por un espiral de colores. No se veía las manos ni los pies. No sentía su cuerpo, tan sólo la consciencia de estar vivo, y de desplazarse a toda velocidad. Y de repente delante de él una luz. Su presencia se detuvo y atravesó la luz.

Sin comerlo ni beberlo se encontraba en Puerto Espresso, zona portuaria de Isla Delfino. frente a él había un barco siendo cargado, igual que a su derecha. Más adelante había una torre en construcción. Por todo el sitio había grúas y guías de grúa. A su izquierda estaban los almacenes, y detrás de él... acababa de aparecer la Gata Negra, que de la misma manera que él admiraba y vigilaba el lugar en el que habían aparecido. Puerto Espresso. Era tal y como el héroe lo había visto en su visión.

"Pues ya hemos 'llegao'" dijo el héroe.
"Podrías volver a tener una visión que nos dijera lo que tenemos que hacer, ya que nos ha costado tanto llegar hasta aquí" le reprochó la Gata Negra.
"Sabes de sobras que el 'tener visiones' no entra dentro de mis set de habilidades" se defendió él, "de momento."

Los ojos de ella tenían la mirada de "haz algo ya" escrita en ellos.

"A ver, intentaré concentrarme para tener otra visión" dijo el héroe mientras cerraba los ojos. Nada. Sin embargo... "veo, veo algo."
"¿¡Qué es!?¿¡Qué es!?" preguntó ella muy excitada. Tanto que se había acercado a él y le sujetaba un brazo.
"Es algo redondo... y suave... con una prominencia" iba diciendo el héroe.
"Redondo y suave, y con una prominencia..." decía en voz baja ella, intentando pensar en cosas que reuniesen los criterios de la descripción.

Mientras ella estaba con la guardia baja él aprovechó para, como aquél que no quiere la cosa, toquetearle la delantera a placer.

*ZAS*

"¡¡Me cago...!!" gritó ella, que le había dado un guantazo a él, pero lo había esquivado. "¡¡Si te pillo te crujo!!" ... "Redondo y suave, y con una prominencia" ... "¡¡Si es que a veces soy demasiado ingenua!!"

La persecución tuvo lugar frente a los almacenes de Puerto Espresso. El héroe esquivaba los golpes de ella con bastante facilidad. Saltar. Agacharse. Derecha. Agacharse. Saltar. Seguir corriendo.

En un momento dado el héroe dobló la esquina. Allí había una figura. De repente apareció la Gata Negra, con la mala leche, pero al ver la figura se apaciguó. Le sonaba de algo... ¡Bingo! era la silueta que había visto en el bar de Plaza Delfino, con gabardina y gafas de sol. Era una chica menuda, con dos trenzas rubias bastante largas y poco flequillo. El resto de su cabello estaba cubierto por una boina roja con un emblema... le sonaba. En la cara tenía una cicatriz. Gafas de sol. Gabardina. Llevaba unos extraños guantes de color rojo. Y unas botas oscuras. Azuladas.

World of Trollcraft - Chapter 17

"Te estaba esperando."

La chica se dirigió al héroe mientras se quitaba las gafas de sol. Lentamente.


Pregunta

Creo que ya lo pregunté, pero ¿preferís aliados tipo party o que sean alianzas puntuales?

1 quejas:

scaramanga dijo...

Party, party. y que le roben los ingresos al barquero ese, por borde.

Cuando veo a Cammy pienso en helados.