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World of Trollcraft: [Capítulo sexto: Tres Tristes Trolles]

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Capítulo 6

Tres tristes trolles

Samus dirigía la comitiva que tenía por misión infiltrarse en la Factoría gobernada por Sturm, pero él no era el único peligro dentro de las cuatro paredes; un malvado hechicero con malas pintas y malas pulgas cerraba un triángulo de contendientes que de encontrarse en batalla prometían hostias como panes (Das hostias como panes; tú das hostias y yo como panes...). Sin embargo, el grupo de protagonistas esperaba de todas todas no tener que enfrentarse a tan temibles adversarios.

Andando a través de los conductos de ventilación la Gata Negra, Samus y el héroe esperaban poder encontrar a Ganondorf, arrebatarle el suero de metroide antes de que se diera cuenta y salir pitando de la factoría antes de ser encontrados por Sturm. O eso era lo que tenían pensado, y de momento parecía funcionar, más por la parte de no ser vistos que por la de encontrar a Ganondorf, por cierto. Tan cierto como que todo parecía demasiado tranquilo. Pero como todo plan previamente pensado debe salir mal, que así sea; al héroe le vino un estornudo justo cuando pasaban por una tapa de conducto. Un grupo de soldados de infantería los vio y siguieron corriendo por el conducto mientras esquivaban las ráfagas de balas de las ametralladoras. Por suerte el conducto estaba lo suficiente alto como para que los que les disparaban no pudieran seguirles.

Por suerte para el grupo de infiltración el conducto se alejaba de la sala donde se encontraban los soldados. En cuanto la situación se hubo calmado el grupo pensó que lo mejor sería abandonar el conducto de ventilación porque ahora había dejado de ser mutante, es decir había perdido el factor sorpresa o factor-X (chiste mal colocado), pasando a ser un lugar poco seguro. En cualquier caso tuvieron la suerte de toparse con un vestuario con varios atuendos de soldado de Black Hole, que aunque desprendían un olor un tanto desagradable, eran su mejor opción en cuanto a pasar desapercibidos. Y cuando menos esperaban toparse con Ganondorf, pasó. venía de un pasillo y ellos de otro, el pasillo tenía forma de T, y siguió recto, ellos se asomaron y vieron como daba una tunda a un grupo de soldados que habían intentado oponérsele. Cualquier intento de resistencia fue anulado.

Únicamente parecían disponer de una opción, que era seguir a Ganondorf tan de cerca como les fuera posible sin ser descubiertos, y esta vez no cometerían ningún error. Ganondorf iba acabando con todos los soldados que se acercaban, mostrando un poder inimaginable, y sin embargo no parecía hacer esfuerzo alguno. Y entonces el grupo de detuvo. El malvado hechicero estaba de pie frente a una puerta metálica de color amarillento que parecía bastante fuerte y resistente, preparó un devastador Puño del Hechicero y... la puerta seguía allí, aguantando estoicamente los intentos de ser atravesada, penetrada.



Ganondorf empezó a desesperar. De su capa sacó una magnífica espada que ensartó en la puerta, pero fue inútil, la puerta seguía allí. Samus se reunió con el grupo y comentó que esas puertas se abrían única y exclusivamente con súperbombas de morfosfera, y prepararon un plan de actuación. La Gata Negra se colocó, sin ser detectada, detrás de Ganondorf que antes de que pudiera reaccionar fue ágilmente derribado, Samus fue corriendo hasta la puerta y dejó una súperbomba de morfosfera, mientras el héroe cubrió de hebras los ojos de Ganondorf. Entonces todos volvieron a sus posiciones iniciales. Ganondorf se quitó las hebras de los ojos justo a tiempo para ver cómo la súperbomba estaba a punto de estallar, y en una fracción de segundo creó un escudo suficientemente resistente para sobrevivir.

Tras el destello cegador y la explosión, la puerta ahora estaba abierta de par en par. Y Ganondorf no dudó en atravesarla, seguido de cerca por el grupo protagonista. Todo estaba oscuro. Y sorpresivamente se hizo la luz.

No sólo estaba Sturm encarado a Ganondorf, sino que Meta Ridley estaba junto a ellos, pero evitándolos, al fin y al cabo. Esto prometía ser una interesante batalla real a cuatro, pero suerte que "esto" cruzó los dedos porque de no se sabe dónde apareció Tomás Roncero montando su Villaratoraptor, que vendría a ser una especie de velocirraptor con cuernos de toro. Y ahora sí que estaba todo a puntito para que la batalla empezase, pero antes se hicieron unos parlamentos.

Por lo visto Sturm quería hacerse con el suero de metroide para vendérselo a Meta Ridley, pero Ganondorf no quería que el suero fuera a parar a las manos de Meta Ridley, así que fue a intentar acabar con Sturm para no tener que venderle el suero. Sturm no quería tener que pagar el suero y por eso intentó acabar con Ganondorf, pero quería llevarse bien con Meta Ridley porque había acuerdo para que los piratas espaciales no atacaran el ejército de Sturm y viceversa. Tomás Roncero no se sabía exactamente qué era lo que hacía allí, pero su innato don para meterse en las tanganas y hacer el ridículo lo habían traído hasta aquí. El grupo permanecía en silencio mientras descubrían los entresijos y motivaciones de los que preveían serían sus oponentes, pensando que tal vez habían salido del fuego para caer en las brasas. Y Tomás Roncero empezó la ofensiva...