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PokeFábula: Magmortar

lunes, 24 de octubre de 2011



Fábula del continente de Sinnoh

Cuenta la leyenda que en el interior del volcán de la Montaña Dura, en una de las más remotas e inaccesibles salas habita una tribu de Magmar. Son guiados por un líder Magmar y la única manera de llegar a ser líder es mediante un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Años ha, uno de los Magmar más poderoso quiso ser líder de la tribu, pues creía que el líder de aquel momento no era suficientemente fuerte para estar en el cargo.

Como no podía ser de otra forma el líder aceptó el desafío en un peñasco en el interior de la montaña. El Magmar líder y el aspirante se encontraban en la punta del peñasco, y a una altura nada despreciable había un foso de lava. Cuentan ciertas fuentes que el combate fue rápido, el líder no era fuerte, pero era muy inteligente. El Magmar aspirante atacó a bocajarro, pero el Magmar líder con un ágil movimiento lanzó al Magmar peñasco abajo usando la propia energía cinética del atacante.

El Magmar cayó, y mientras descendía iba dándose golpes contra las rocas ardientes, debiliténdose con cada impacto. Lo que parecía una muerte segura no fue así. Totalmente hecho polvo, dolorido y más muerto que vivo, pero vivo al fin y al cabo, el Magmar sintió que algo mucho más personal, más importante que su cuerpo había sido herido: su orgullo. Sin embargo, fue su orgullo lo que evitó que se deibilitase completamente; el Magmar no paraba de pensar que necesitaba ser más fuerte. Ser más fuerte, ser más fuerte, ser más fuerte... y una luz lo envolvió. Estaba evolucionando.

La fuerza volvía a su cuerpo, y cada vez era más fuerte. Miró sus brazos y donde tendría que tener las manos disponía de unos magníficos cañones. Por desgracia su chulería había aumentado proporcionalmente varias veces a su fuerza. Una vez supo como controlar sus ataques ígneos volvió a pedirle la Magmar líder un enfrentamiento con él. "¿Me reconoces?" dijo el Magmortar. El Magmar dudó unos instantes pero lo reconoció finalmente; estaba francamente sorprendido: no había visto un Magmortar de cerca en su vida, y menos uno tan lleno de rencor.

El Magmar y el Magmortar volvieron al peñasco donde unos días antes se habían enfrentado, se situaron uno enfrente del otro y el combate empezó. El Magmar mantenía las distancias, intentando analizar las características de su oponente, en cambio el Magmortar, convencido de su poder, atacaba incesantemente.

El Magmar no veía el momento de atacar, o contraatacar y, aunque el Magmortar lanzaba ofensivas en realidad estaba jugueteando con su presa. El Magmar vio un hueco en la defensa de su oponente y atacó con un puñetazo, pero el Magmortar había endurecido su costado, pues había dejado expresamente tal hueco; el Magmar lanzó una ataque Pantallahumo y aprovechó el humo para esconderse. El resto de Magmar estaban expectantes. Entonces el Magmortar preparó los cañones y disparó rocas ardientes a gran velocidad. Enseguida notó donde se encontraba su oponente y salió corriendo hacia él. El Magmar no veía nada y de repente un enorme cuerpo lo embistió. Visto que no podía ganarle se rindió, pero tenía un plan.

En la ceremonia de cambio de líder, cuando ambos estuvieron rodeados de los Magmar, el ahora exlíder dijo "¡Nunca un Magmortar había sido el líder de esta tribu, tal vez sea esto una señal porque estás llamado a algo más!" Los otros Magmar empezaron a cuchichear pero el mensaje caló hondo en el Magmortar que dijo a las masas:"¡Magmar de la Montaña Dura, vuestro benevolente líder ha decidido ceder su puesto al exlíder. Me voy y volveré cuando sea considerado un dios!" Y así el Magmortar abandonó la Montaña Dura y su volcán, y nadando llegó a tierra firme del continente de Sinnoh.

Ya en Ciudad Puntaneva se dirigió a la Orilla Agudeza y cruzó el Lago Agudeza. En el centro del lago había una cueva, donde el Magmortar entró. Allí se encontraba Uxie, encarnación de la sabiduría. El Magmortar preguntó por Moltres y Entei, los legendarios pokémon Fuego. Uxie le contestó que podía contactar telepáticamente con Moltres, y le dio al Magmortar la Llave Fuego, que abría las escaleras a la Sala del Fuego en la Columna Lanza. Sin embargo, Entei era mucho más difícil de contactar pues su barrera telepática era más fuerte y su velocidad era tal que atravesaba continentes enteros en una abrir y cerrar de ojos. Magmortar abandonó la cueva que habitaba Uxie y se dirigió al Monte Corona.

Allí escaló la montaña hasta llegar a la Columna Lanza, uno de los lugares más místicos del continente de Sinnoh. El Magmortar se situó en un mosaico de en el suelo y sacó la Llave Fuego. Ésta empezó a brillar y unas escaleras cristalinas aparecieron. El Magmortar subió dichas escaleras, orgulloso de sí mismo por lo que estaba a punto de lograr, y vio que en la cima de las mismas había un pequeño salón. No tenía paredes ni techo, y el suelo estaba formado por baldosas de un material y una apariencia similar al de las escaleras. El Magmortar entró en la Sala del Fuego. Las baldosas cambiaron de color a medida que el Magmortar las pisaba; pasaron de ser transparentes a adquirir un tono llameante, aunque no quemaba.

Una llama apareció de la nada y con un penetrante chillido el Moltres hizo acto de presencia. Era majestuoso verlo: su cuerpo amarillo con un afilado pico rojizo y lo mejor de todo, unas alas y una cola llameantes. Tal era su presencia que el Magmortar notó la Presión que ejercía el Moltres, pero fue directo al grano:"¡Moltres, quiero arrebatarte tu puesto de pokémon legendario de Fuego!". El Moltres se sintió ofendido y atacó. El combate parecía bastante igualado: el Moltres atacaba con su pico y el Magmortar se defendía y al revés, el Magmortar atacaba y el Moltres se cubría con sus alas.

En un choque titánico ambos quedaron separados por el largo de la sala. El Moltres empezó a brillar y el Magmortar corrió hacia el Moltres, que salió disparado hacia su oponente. El Ataque Aéreo del Moltres fue contraatacado por el Magmortar, que lo detuvo, no sin sufrir ninguna dificultad. Y se volvieron a separar. Al mismo tiempo, uno y otro ejecutaron su Llamarada, uno de los ataques tipo Fuego más potentes, sino el que más. En la Sala del Fuego la tempratura empezó a subir. Las llamas de los dos combatientes se encontraron a mitad de camino y fue un tira y afloja. Pero las llamas del Magmortar avanzaban algo más que las del Moltres hasta que éste se enfureció de verdad.

La ira del Moltres provocó que la Sala del Fuego empezara a arder, y las baldosas y las escaleras fueron explosionando. El Magmortar saltó hacia el Moltres para salvar su pellejo y se agarró de su cola. El Moltres levantó el vuelo pero el peso del Magmortar impidió que ambos se elevasen y como no tenían punto de apoyo empezaron a descender. Cada vez la velocidad era mayor. El Magmortar se puso encima del Moltres e instantes antes de tocar el suelo disparó otra Llamarada contra su indefenso oponente. La fuerza con que salían las llamas era tal que frenaron la caída del Magmortar, pero el impacto hizo que perdiera la consciencia. Al cabo de un rato despertó y comprobó que en el lugar de su caída ahora había unas cenizas. Ya había cumplido uno de sus objetivos.

El Magmortar abandonó el Monte Corona, y su intuición lo llevó a Pueblo Caelestis, otro de los lugares místicos de Sinnoh. En uno de los campos cercanos al pueblo el Magmortar tuvo un escalofrío y se detuvo. Miró a un lado y a otro y no vio nada entonces se dio la vuelta. Justo detrás de él estaba el legendario Entei. Dio unos pasos atrás y chocó contra algo, y se giró: era Moltres. "¿Pero no había acabado contigo?¡Tú estás muerto!" gritó el Magmortar y una imponente figura sobrevoló la zona, era Ho-Oh, y estaba llorando. Se marchó.

El Magmortar estaba rodeado, sufriendo la Presión tanto del Entei como del Moltres. Y el Moltres empezó a brillar. El Entei quedó meditabundo y quedó en Paz Mental. Para tratar de huir, el Magmortar recordó a su líder y lazó una Pantallahumo, quedando totalmente cubierto por una densa humareda. Entonces los legendarios se lanzaron al ataque. Primero el Entei ejecutó un temible Estallido: en su espalda se formó una especie de domo de fuego, y talmente como un volcán empezó a erupcionar, pero no era lava sino que era fuego puro. Y el fuego explotó. Y las explosiones se sucedían y el humo hizo que las explosiones fueran todavía mayores. Entonces fue turno del Moltres, que lanzó su Ataque Aéreo con plena potencia contra el Magmortar que se estaba cubriendo de las explosiones que causaba el Entei.

El pico del Moltres atravesó la espalda y el cuerpo entero del Magmortar, el que se había atrevido a desafiar a Entei y Moltres, que cayó al suelo derrotado y sin vida. Tumbado en el suelo, una lágrima que Ho-Oh había derramado cayó en la barriga del Magmortar. Justo en ese instante, en el volcán de la Montaña Dura, una pareja de Magmar veía como un huevo eclosionaba: era un Magby shiny con una mancha con forma de llama en su barriga.

1 quejas:

scaramanga dijo...

Moraleja:

Hacer caso a un cabrón
es vía rápida y sencilla
de acabar en el Cajón
y hecho todo arenilla