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SFM Reloaded [8x01]: Orihime Inoue

lunes, 9 de enero de 2012

Esta os la debo del año pasado...

World of Trollcraft: Chronicles

"Trollows"

Ya se olía el ambiente navideño por todo Tokyo, y más concretamente en el barrio de Karakura, que era por donde paseaba el héroe en estos momentos. Aunque todo estaba ricamente decorado, el verdadero espíritu navideño brillaba por su ausencia, pues todo estaba encarado del lado de la ostentación, el derroche y el consumismo exacerbado.

Caminando por la calle a su derecha quedaba la clínica Kurosaki. En esta calle no parecía haber demasiada gente, y de pronto llegó a una zona residencial algo laberíntica. Ahí tampoco parecía que hubiese demasiada gente. Pasada la zona residencial llegó al corazón de Karakura, y ahí sí que había bullicio y ambiente. El héroe entró en la calle principal donde la gente iba y venía, y en la carretera el tráfico era poco fluido. Mirando a su alrededor veía que casi todas las tiendas tenían un Santa Claus, o una Santa Claus, repartiendo caramelos a los niños y haciendo publicidad de la tienda correspondiente.

Entonces el héroe siguió caminando sin saber exactamente donde ir, sin rumbo fijo, a la deriva. Torció una esquina y comprobó que en ese mismo momento acababa de pisar la zona comercial de Karakura, era una calle muy ancha con tiendas a lado y lado y varios pisos, todo al aire libre; era como un centro comercial pero en plena calle. La decoración en ese sitio era sublime y muy vistosa. Las tiendas, a diferencia de la calle principal, no tenían Santa Claus en frente, pero a cambio había mesas montadas con gente vendiendo cosas en ellas. Lo que más había era tartas navideñas, seguido de cerca por decoraciones navideñas. Otras mesas vendían dulces, caramelos o flores, pero de estas había pocas.

Lo que más llamó la atención del héroe fue ver como una chica pelirroja repartía folletos publicitarios. El hecho de que repartiese folletos o que fuese pelirroja no era lo más curioso sino que con el frío polar que hacía ahora mismo la chica iba cubierta por un gorro de Santa Claus, un conjunto bikini rojo y unas botas rojas a juego. Y por si fuera poco, la parte superior del bikini le iba tan estrecha que sus para nada despreciables ubres tenían marcadas las líneas del bikini.



El héroe, que no quiso parecer descortés tomó un folleto publicitario de los que la chica repartía, y pudo leer lo siguiente (bueno, en realidad estaba en japonés pero como soy muy generoso y benevolente os lo traduzco):

"Almacenes Urahara.
Estas navidades regala sobre seguro.
Todo tipo de artículos para regalo.
Gran selección.
No se arrepentirá.
Almacenes Urahara
"

y debajo de todo se podía leer la dirección de la tienda.

Cerca de ahí había dos niños que miraban atentamente la chica: uno de ellos era un niño de cabellos rojizos que parecía estar disfrutando del espectáculo. La niña, de cabellos muy negros y con el flequillo cubriéndole medio rostro, en cambio se mostraba algo más reticente a la situación.

El héroe siguió su camino a ninguna parte. Primero cruzó el área comercial y después, de nuevo en plena calle una tienda, un coche, personas, un puente, casas, una farola, muros, un parque, más casas, más muros, niños, un callejón, y se detuvo. Miró arriba. Almacenes Urahara. Su subconsciente lo había llevado hasta ahí, y eso que solamente había visto la dirección en el folleto que tenía en la mano izquierda. Se veía un sitio algo destartalado, almenos era la impresión que daba visto desde fuera.

El héroe entró, no porque tuviese intención de comprar nada ni porque estuviese obligado a regalar nada a nadie. Nada más hizo ademán de abrir la puerta que esta se abrió de golpe, impactando fuerte contra el héroe, y de ahí salió un chico joven pelirrojo, aunque prácticamente podría decirse que era anaranjado, como si se hubiese decolorado el cabello para teñirlo de ese color. Y a pesar de que parecía muy joven también era bastante alto.

De pronto el joven cayó fulminado, así sin más. El héroe notó que esta pérdida de consciencia no era normal. No podía deir exactamente de qué se trataba pero era como si algo hubiese salido expulsado del cuerpo. Sin acabarse de recobrar por lo que había presenciado un hombre de mediana edad, muy pálido y muy rubio, vestido de verde oscuro y sandalias de madera, salió de la tienda y recogió el cuerpo, metiéndolo de nuevo en la tienda. Entonces se encaró al héroe y le dijo algo tal que:"Bienvenido a Almacenes Urahara. Usted no ha visto nada". Hizo algunos gestos con las manos, que le empezaron a brillar y señaló al héroe, que viendo que manos brillantes no traían nada bueno realizó un shunpo alejándose del hombre.

Lo que el héroe desconocía era que el hombre también era capaz de usar el shunpo; y se lo demostró colocándose justo detrás suyo, lo que causó la sorpresa del héroe. Pero las manos del hombre no dejaban de brillar, y eso seguía siendo motivo de preocupación para el héroe, que siguió usando el shunpo y siendo perseguido por el hombre del almacén.

Por toda Karakura el hombre seguía persiguiéndolo, y apenas parecía cansado, y lo peor era que sus manos seguían brillando. A lo lejos le pareció detectar la chica de los folletos, que caminaba junto al chico de cabellos rojizos y la chica de cabello azabache. No estaba seguro de que su táctica funcionara pero debía asumir el riesgo. Con un shunpo se colocó detrás del chico y le dio un empujón lo suficiente fuerte como para desestabilizarlo pero sin hacerlo caer. Inmediatamente se colocó delante suyo, e intuyendo que su perseguidor le atacaría por detrás cogió al chico y dándose media vuelta lo usó como escudo. El brillo impactó contra el chico y todo volvió a la normalidad.

La chica del flequillo se acercó gritando:"¡Jinta!¡Jinta!", y la chica de los folletos también se acercó. El hombre de la tienda rompió a carcajadas jactándose de lo bueno que era su Kidô... ¡Un Kidô de pérdida de memoria! Y el chico miraba a un lado y a otro extrañado, con la mirada perdida, sin saber exactamente quién era o qué hacía ahí.

El hombre tomó el chico a sus espaldas y todos regresaron a la tienda. El héroe, que sentía curiosidad por el Kidô, y dicho sea de paso, por la tienda y por el hombre, y por el chico que se había desmayado, también se unió al grupo. La tienda estaba bastante descuidada y tenía aspecto de tener demasiados años.

Tumbaron a Jinta en un futón en el suelo y el hombre, que se presentó como Kisuke Urahara, lo examinó. Óbviamente la conclusión era clara: pérdida de memoria por magia accidental. Urahara buscó en algunos de los libros de una estantería, que, como el resto del lugar parecía que llevase ahí demasiados años, incluso tuvo que desempolvar el libro para poderlo leer. El remedio, leyó Urahara, era un elixir a base de esencia de Hollow. Al héroe no le sonaba para nada eso de "Hollow", en cambio la chica pelirroja parecía saber de qué iba el percal, para ello se fue a cambiar de ropa.

Una vez se hubo puesto un chándal, algo más cómodo que un bikini en pleno invierno, se presentó ante el héroe como Orihime Inoue. Le dijo que tenía la habilidad de notar espíritus, y no solo eso sino que podía detectar su ubicación y fuerza. Dicho esto salieron de la tienda, primero Orihime y después el héroe, corriendo por las calles de Karakura. Inoue notó la aparición de un Hollow en el parque.



Llegaron cuando el Hollow ya había hecho de las suyas, aunque el héroe era incapaz de detectarlo. Inoue sí que lo había visto y se dispuso a atacarlo mediante unas horquillas en su cabeza. Todo sea dicho, el héroe se sentía algo inútil sin poder ver el objetivo de sus ataques. De pronto le pareció ver algo negro, pero muy muy borroso, que pasó rápidamente y se fue. Inoue gritó que habían eliminado al primer Hollow, a pesar de que el héroe no había visto nada.

Una especie de sustancia grisácea e incorpórea se arremolinó y fue flotando hasta el pecho de Inoue, que era bastante prominente, donde llevaba un colgante que Urahara le había dado antes de partir.

Inoue detectó la aparición de otro Hollow cerca de uno de los puentes del río, y se pusieron en marcha.

Ahora parecía que el héroe empezaba a poder detectar espíritus y entes espirituales y vio como el Hollow salía de un agujero interdimensional; que conectaba con el Hueco Mundo. Sin embargo, su percepción no era completa y veía al Hollow algo borroso, pero ya era algo, pues le sirvió para dar sus primeros golpes a un ente espiritual. Había luchado contra Bison, pero esto era diferente. Bison emitía un aura maligna y mucha potencia, en cambio el Hollow se movía por instintos. Fue a probar un Shoryuken, pero de nuevo, en un instante el chico pelirrojo apareció y con un espadazo con una espada monumental destrozó al Hollow, saludó a Inoue y despareció tal como había venido.

De nuevo la esencia del Hollow se arremolinó y penetró en el colgante que Inoue llevaba colgado en el cuello. Y nuevamente, Inoue detectó otro Hollow.

Pero esta vez ella reaccionó de manera distinta, quedándose en estado catatónico. El héroe miró al cielo y entendió el motivo: una brecha enorme se estaba abriendo, y algo más monstruoso que un Hollow daba indicios de aparecer; de mientras cientos de Hollows pasaban del Hueco Mundo al barrio de Karakura sin preocupación alguna. Inoue se desmayó.

El héroe usó su shunpo para trasladarse en pocos instantes al foco del bullicio. A los pocos segundos el chico pelirrojo, que se presentó como Ichigo Kurosaki, apareció. Y la caza de Hollows empezó. El héroe e Ichigo destrozaban los Hollows a una velocidad razonable, pero su velocidad de aparición era mayor.

De repente, la cosa que estaba abriendo el portal hizo un ademán de fuerza, y cerca de lo que parecía su boca apareció una bola de energía. En breve de su boca salió un rayo azulado que desintegraba todo a su paso. Ichigo dijo algo de un Cero. Sea lo que fuera, estaba acabando con los Hollows, y lejos de ahí, el colgante seguía recibiendo esencia de Hollow mientras Inoue permanecía estirada en el suelo, inconsciente.

La brecha entre el Hueco Mundo y el Mundo Real ya no era tal sino que había tomado la forma de agujero y el ente gigantesco lo atravesó. Ichigo gritó:"¡Yo me encargo del Menos Grande!". Óbviamente, solo se podía estar refiriendo al enorme y monstruoso ser que se hallaba delante de sus narices... así que se llamaba Menos Grande. De pronto Ichigo tomó su espada y se envolvió en una aura negra. El héroe notó un enorme desprendimiento de energía y de pronto tanto las vestiduras de Ichigo como su espada habían cambiado. Ahora su traje negro estaba más ceñido y tenía rasgaduras, como si se tratase de una americana ceñida. Y su espada monumental ahora era una katana negra con una pequeña cadena.

No solo había cambiado su aspecto sino que sus habilidades habían aumentado. Lo podía notar el héroe mediante el Ki que emanaba de Ichigo. Con un shunpo ultrarrápido se situó en cuatro posiciones a la vez. Pero era imposible multiplicarse así que el héroe optó por pensar que se trataba de tres imágenes residuales y un cuerpo real. Desde las cuatro posiciones Ichigo lanzó un ataque a distancia que parecía una media luna negra.

El ataque fue letal para el Menos Grande, que se desintegró, y en su lugar aparecieron centenares y centenares, incluso miles de Hollows, que a su vez se convirtieron en esencia de Hollow, que se fue hacia el colgante que llevaba Inoue. Ichigo y el héroe recordaron que Inoue se había desmayado y corrieron rápidamente a lugar donde se encontraba.

Llegaron que ella estaba recuperando la consciencia, seguía estirada en el suelo y se había llevado una mano a la cabeza. Ichigo tomó el colgante y el héroe llevó a Inoue en brazos hasta el almacén de Urahara. A la puerta de la tienda Inoue insistió en que ya se encontraba mejor y el héroe la dejó en el suelo cortésmente. Entraron y Urahara quitó el colgante de las manos de Ichigo, y se fue a la trastienda. Ichigo se quedó junto a Jinta e Inoue entró también en la trastienda.

El héroe quedó pensativo, y los que estaban en la sala tampoco tenían nada que decir.

Urahara salió al cabo de un rato con una botella de forma peculiar, que contenía un brevaje algo más peculiar: extrañamente, del color gris de la esencia de Hollow el elixir había tomado un color rosado. O mejor dicho, rosa. El héroe entró en la trastienda para ir a avisar a Inoue que el elixir estaba listo y que se lo iban a administrar a Jinta. Fue mirando a lado y lado del pasillo y de pronto se encontró con Inoue, que estaba acabándose de cambiar.



El héroe cerró la puerta ante tan magnífica visión, todo por no parecer un salido. Rápidamente salió Inoue de la habitación ya cambiada y arreglada, y con la cara roja. Los dos caminaron hasta donde se encontraban el resto. Urahara hizo dar un sorbo del brevaje a Jinta. De primeras nada sucedió, pero al cabo de un momento una aura rosada envolvió a Jinta y volvió a desaparecer. Urahara les explicó que el elixir poseía la capacidad de retroceder en el tiempo a aquellos que la tomaran, el elixir Time Hollow.

Visto que todo había salido más o menos bien, el héroe se fue, pensando en lo que le depararía el futuro, pero almenos hoy había ganado la habilidad de medir Ki y ver entes espirituales.

2 quejas:

scaramanga dijo...

Bison es del Espanyol, eso fijo. La chica de bikini era un androide, un Hollow o simplemente era masoca?

Muramasa dijo...

Bueno, había hecho un dibujo y quería aprovecharlo, pero como Inoue de tan buenaza es pámfila, pues ahí queda eso.

Bison periquito?