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PokeFábula: Fearow

viernes, 23 de marzo de 2012



Fábula del continente de Kanto

Complementa de la anterior...

El Fearow no tuvo tanto afán explorador y decidió quedarse en Kanto a entrenar. Había oído que en Ciudad Carmín había un tipo que causaba estragos con sus pokémon eléctricos y pensó que no había mejor manera de entrenar que enfentándose a sus propias debilidades. Con su velocidad punta atravesar Kanto fue un momento.

El Fearow oyó un ruido un tanto extraño, y rápidamente se apartó. Un Rayo acababa de cruzarse en su camino. A ras de suelo vio como un hombre con los pelos de punta luchaba con un Pikachu contra otro que controlaba, o no, un Mankey. El Fearow estaba atento a todos los movimientos del Pikachu, para comprender cuando lanzaría un ataque eléctrico.

El combate terminó cuando el Pikachu consiguió impactar un Rayo que dejó frito al Mankey. Frito pero cabreado. Entonces desde el barco una voz gritó:"¡Cabo Surge!¡A bordo que vamos a salpar!". El hombre del cabello a pinchos fue corriendo hacia el puerto, y atravesando pilas de contenedores que se estaban cargando y descargando de los barcos corrió por la pasarela de uno de ellos que anclado en el puerto ni cargaba ni descargaba. El nombre del barco era SS Libra y era de la Kanto Army for Freedom. El Fearow voló hacia el barco y se quedó quieto observando al personal agarrado en la barandilla.

En cuanto tuvo la ocasión, el Fearow voló hasta el tal Cabo Surge y su Pikachu, y majestuosamente quedó frente a ellos, observándolos. El Cabo Surge probó con un Impactrueno del Pikachu, pero el Fearow fue tan ágil que lo esquivó; por desgracia el ataque eléctrico impactó en el culo de un marinero que del susto y el shock cayó al agua. El Cabo Surge quedó impresionado de la templanza del Fearow y le permitió estar con él y su Pikachu y en los ratos libres libraban combates.

El viaje duró dos semanas más o menos, y el barco atracaba en un puerto en un lugar desolado y desierto. El Cabo Surge recibió la información que estaban en guerra con el malvado Team Shuttle, que era una organización que usaba los pokémon para sus propios fines, básicamente: hacer dinero y conquistar el mundo.

Mucha sangre se derramó los siguientes diez meses, y muchos combates pokémon se libraron, cuando finalmente consiguieron que el Team Shuttle se rindiera. Y por méritos el Cabo Surge fue ascendido a Lugarteniente. Ahora el Pikachu era un Raichu muy sanote, y el Fearow era tan rápido, como ágil y fuerte. El ahora Lugarteniente Surge embarcó de vuelta al puerto de Ciudad Carmín en Kanto, y el Fearow con un majestuoso gesto se despidió porque pronto haría el año desde que había hecho la promesa con Pidgeotto.

Sentir la brisa marina era un sentimiento indescriptible, y no tener que volver a luchar por luchar era todavía mejor. A lo lejos divisaba el Cabo Celeste y su faro, y se posó en lo alto. ¿Recordaría el Pidgeotto su promesa? El Fearow esperaba pacientemente.

El tiempo pasaba y el Pidgeotto no daba signos de aparecer. El Fearow había perdido toda esperanza, y estaba a punto de volver a Ciudad Carmín, con Raichu y el Lt. Surge cuando un pokémon extraño se posó delante de él. Su cara, su pose le resultaba tremendamente familiar, pero no conseguía recordar, hasta que el desconocido se presentó como Pidgeot, antes Pidgeotto. ¡Ahora había caído! Pero realmente había cambiado mucho su aspecto.

Hablaron sobre las pruebas que debían realizar para el ganador se erigiese como el Dios de los pokémon voladores. La conclusión fue que debían realizar una prueba de velocidad y una de fuerza, por tanto mañana por la mañana realizarían una prueba de velocidad alrededor de Kanto, y seguidamente un combate pokémon. Era lo justo. Y esta competición llegó a oídos de los Dioses Pájaros de Kanto, Articuno, Zapdos y Moltres.

El momento llegó y partiendo del Cabo Celeste debían rodear el continente de Kanto hasta dar la vuelta y llegar al faro de nuevo.

El Pidgeot salió rápidamente y parecía que llevaba ventaja pero el Fearow no se quedaba atrás. Pasaron por Ciudad Plateada y la gente miró asombrada el cielo, y llegaron a la Meseta Añil, allí Moltres los empezó a seguir disimuladamente, aunque la carrera era tan frenética que tampoco hubieran prestado atención a ello. Volaron por encima de Pueblo Paleta y en seguida llegaron a Isla Canela, pasando en breve por las Islas Espuma, donde Articuno se reunió con Moltres en su persecución. Tanto el Fearow como el Pidgeot iban muy igualados, pero el Pidgeot empezaba a despuntar en velocidad. Cruzaron Ciudad Fucsia y toda la ruta de la costa. A su lado quedó, por una fracción de segundo la Torre Lavanda, pero ahora no era momento de venerar a los caídos. Llegando a Ciudad Celeste pasaron cerca de la Central de Energía, donde Zapdos se reunió con Articuno y Moltres y siguieron a Pidgeot y Fearow que no se habían dado cuenta que estaban siendo perseguidos.

Finalmente Pidgeot, en un esfuerzo titánico, logró mantener la distancia y ganó por velocidad a Fearow, que aceptó su derrota deportivamente, pero todavía quedaba el combate.

El esfuerzo realizado pasó factura a Pidgeot, que fue derrotado en combate por Fearow. Pidgeot también se tomó a derrota con deportividad, pero ¿quién merecía ser el Dios de los pokémon Voladores, si cada uno había ganado una prueba?

Parecían estar de suerte pues cerca de ahí estaban los Dioses Pájaros de Kanto, que podrían dar su veredicto de la manera más justa posible. Pero estaban indignados porque ¡unos simples y normales pokémon Voladores habían intentado parecerse a los dioses! Zapdos clamó el castigo divino y un Rayo alcanzó a Pidgeot y a Fearow, que a partir de ese día carrearían con la maldición de pertenecer al tipo Normal, además del Volador.