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Pocket Tales of the Braves - Capítulo 18

martes, 8 de enero de 2013

Capítulo 18: Oponentes, rivales, enemigos...

Continente de Johto
Torre Bellsprout


Quedaba únicamente un Bellsprout en pie. El monje cuyo Bellsprout seguía en pie miró con una expresión un tanto rara a su compañero, como si algo no hubiese acabado de ir como esperaba.

"Bellsprout, ¡Látigo Cepa! ¡Cepa giratoria!" gritó el monje.

El Bellsprout empezó a girar sobre sí mismo y como si tuviese múltiples látigos golpeaba todo cuanto se encontraba a su alcance. El Cyndaquil se apartó tan rápidamente como pudo de un salto, el Dratini se aplanó en el suelo y se apartó rodando. El Bellsprout dejó de girar.

"Dratini, ¡Onda Trueno!" gritó Ryuuna, que había visto un hueco en la defensa del Bellsprout. El Bellsprout no se movió y recibió el ataque de lleno.

"Cyndaquil, ¡Ascuas!" gritó Blasi. El Cyndaquil obedeció.

Contra todo pronóstico el Bellsprout evadió fácilmente el ataque mientras se alejaba de sus oponentes. "Pero, ¿cómo...?" exclamó Ryuuna.

"¡Jajaja...!" se rio el monje. "¿Te preguntas por qué mi Bellsprout no se ha quedado inmovilizado? Angelitos... Al estar con sus raíces en contacto con el suelo la electricidad no le ha afectado y el ataque ha fallado."
"¿Y el otro Bellsprout?" preguntó Ryuuna.
"Te lo acabo de decir, mi Bellsprout tenía las raíces en contacto con el suelo."
"Ya veo, así que el otro Bellsprout estaba justo en el salto y por eso el movimiento Onda Trueno le ha afectado..."
"¡Equilicuá!"

Aunque Bellsprout no hubiese sido paralizado todavía el escenario había cambiado completamente. Blasi ordenó a su Cyndaquil abalanzarse sobre el Bellsprout sin pensarlo.

"Cyndaquil, ¡A por el Bellsprout!"

"Bellsprout, ¡Defiéndete! ¡Zancadilla cepa!" gritó el monje.

El Bellsprout esquivó con facilidad la embestida del Cyndaquil y lo tomó entre sus cepas, saltó y dejó que el Cyndaquil se estrellara contra la pared. Saltó de nuevo y lo lanzó. El Cyndaquil se dio un golpe contra el suelo. "¡Dratini! ¡Ciclón!" gritó Ryuuna.

El Dratini creó una espiral de viento que se desplazaba hasta el Bellsprout. La base del remolino arrancaba astillas del suelo a medida que avanzaba, y allí Blasi vio una oportunidad.

"Cyndaquil, ¡Ascuas! ¡Al remolino!"

El pequeño pokémon de fuego lanzó brasas al remolino, y en vez de apagarse por el viento, al hacer contacto con la madera seca, estas prendieron, creando un remolino de fuego, no muy ardiente pero lo suficiente como para que el Bellsprout no tuviese más remedio que apartarse de su camino, y lo hizo con un salto hacia la pared. Contra toda expectativa, el pokémon quedó enganchado en la pared. El Ciclón incendiario se desvaneció al entrar en contacto con la pared. El Bellsprout caminó hacia arriba y de un salto se quedó pegado en el techo, bocabajo.

Era una situación incómoda para todos. El monje no sabía cuánto aguantaría el Bellsprout allí arriba, pero en el momento de caer sería su perdición. Ryuuna y Blasi no sabían cómo continuar. Ni el Ciclón ni las Ascuas llegaban tan arriba. Ryuuna pensaba y Blasi estaba tan sorprendido que ni se inmutaba.

'Cómo llegar alto... Piensa Ryuuna, piensa. Si no piensas tú no lo hará nadie por tí. ¿Escaleras? No hay. ¿Cuerdas? Tampoco. ¿Trampolín? No... Espera.'

*¡IDEA!*

"¡Dratini! ¡Enróscate como un muelle!; ¡Cyndaquil! ¡Salta encima de Dratini!" gritó Ryuuna. Blasi se asombró de la determinación que había surgido de repente en los ojos de Ryuuna, y de que estuviera dirigiendo a sus propios pokémon. Lo más asombroso, pero, era que el Cyndaquil le obedeció. 'Esta chica tiene algo... llegará lejos en el Mundo Pokémon. Campeona de la Liga Pokémon, diría.' El Cyndaquil Estaba acurrucado encima de un enroscado Dratini, como si fuere un muelle.

"¡Dratini! ¡Ciclón!" fue la orden que dictó Ryuuna. El Dratini ejecutó el ataque y la fuerza del movimiento causó que Dratini se desplegara con potencia, lanzando al Cyndaquil por los aires. "¡Cyndaquil, Placaje!" gritó Blasi.

El pokémon ígneo golpeó ferozmente al Bellsprout, que se despegó del techo. Debido a su poco peso la caída fue más o menos suave, aunque quedó tumbado en el suelo. Por su parte, el Cyndaquil perdió el equilibrio nada más entrar en contacto con su oponente y caía sin control. Por suerte el Dratini amortiguó el descenso lanzándose y tomando el Cyndaquil con su cuerpo. El Bellsprout parecía debilitado, pero el monje no lo devolvía a su ball.

"¡Chicos, siento decepcionaros pero el combate todavía no ha terminado!" dijo el monje a Ryuuna y Blasi. El Bellsprout tumbado en el suelo removió su boca, causando un extraño efecto. Algo salía de ella.

"¡Sí, lo habéis adivinado! ¡Se trata de una Baya Aranja!"

"Así que llevaba un objeto equipado..." dijo Blasi en voz baja.

"¿Cómo? ¿Que se pueden equipar objetos?" preguntó Ryuuna extrañada.

"Pero... ¿de qué mundo sales?" dijo Blasi, enfurruñado. "¿Cómo pretendes ser Campeona de la Liga Pokémon si no sabes lo básico?"

"Ahora que lo dices, tal vez en clase mencionaran algo..." respondió Ryuuna con una sonrisa inocente en su cara, rascándose la cabeza.

El Bellsprout se comió la baya...

*ÑAM ÑAM*

De pronto recuperó sus fuerzas, se incorporó, listo de nuevo para el combate. Ryuuna y Blasi no salían de su asombro, con lo que les había costado...

"¡Bellsprout, Látigo Cepa!"

El Bellsprout pilló por sorpresa al Cyndaquil, que salió despedido a causa del impacto. El golpe contra la pared acabó de debilitarlo. Blasi lo devolvió a su ball.

"Buen trabajo, Cyndaquil"
"¡Adelante!¡Totodile!" gritó Blasi. "De perdidos al río." Y lanzó la ball que contenía a Totodile, apareciendo el pokémon.

"¡Totodile, Furia!" fue el primer movimiento que ordenó Blasi.

El Totodile se lanzó contra el Bellsprout corriendo tanto como sus cortas patas le permitían. El Bellsprout detuvo al Totodile como pudo, pero el ataque era demasiado potente como para ser completamente detenido. El Bellsprout tenía las raíces en el suelo sujetándolo fuertemente, mientras amortiguaba la embestida del pokémon de agua. El Totodile salió despedido por los aires mientras el Bellsprout recuperaba su posición.

"¡Bellsprout, Látigo Cepa!" gritó el monje.

El Bellsprout golpeó fuertemente al Totodile enviándolo al suelo inmediatamente. El Totodile volvió a la carga, con un ataque mucho más poderoso que el anterior. El impacto fue inevitable por parte del Bellsprout, pero llevaba tanta fuerza que acabó por golpearse contra la pared. Ambos terminaron debilitados.

"Vuelve, Bellsprout."

"Buen trabajo, Totodile."

Quedaba únicamente el Dratini en la zona de combate, por tanto la victoria pertenecía al equipo formado por Ryuuna y Blasi.

"¡SÍ!" gritó Ryuuna emocionada. "¡Hemos ganado!"

"No os confiéis, chicos. Ahora os enfrentaréis al Monje Troy, que es más fuerte que nosotros dos juntos." Dijo el monje cuyo Bellsprout llevaba equipada la Baya Aranja.

"Es mucho más fuerte que vosotros, y modestamente lo digo." Dijo el otro monje. "Si no me hubiera olvidado de equipar una Baya Aranja posiblemente el combate hubiera estado decantado a nuestro favor."

"Eso solo significa que necesitamos más entrenamiento." Intervino de nuevo el primero. "Adelante, el Monje Troy os espera."

Ryuuna y Blasi caminaron por el pasillo donde había tenido lugar el combate. Blasi usó Revivir y Pociones para restaurar la salud de todos los pokémon suyos y de Ryuuna. Ella aprovechó para equipar sendas bayas a su Larvitar y su Dratini.

"Toma, equípasela a tu Cyndaquil." Le dijo Ryuuna a Blasi, ofreciéndole una Baya Aranja.

"Gracias. Muchas gracias." Obtuvo por respuesta.

El pasillo se hacía cada vez más angosto, allí era donde se encontraba el Monje Troy, esperándolos.

"Sabía que podríais vencer a mis aprendices, todavía les queda mucho trabajo por hacer, y yo ya había visto en vosotros algo especial. Pero aquí termina vuestra suerte." Y rápidamente envió su pokémon que resultó ser otro Bellsprout.

"Déjamelo a mí," dijo Ryuuna, haciendo con el brazo un gesto para detener a Blasi. "Creo que puedo ganarlo."

Blasi accedió.

Ryuuna envió a su Dratini, porque enviar a Larvitar hubiera sido un suicidio. El Dratini, que no iba en pokéball, avanzó hasta la zona de combate.

"¡Bellsprout, Desarrollo!" gritó el Monje Troy.

El Bellsprout hacía fuerza, incluso doblando sus hojas, para aumentar su ataque y su ataque especial.

"¡Ataca Dratini!" dijo Ryuuna. El Dratini se acercó hasta el Bellsprout y le dio un coletazo, pero el Bellsprout lo detuvo con un movimiento muy artístico, levantando sus patas-raíces. El intercambio de golpes era un completo vaivén.

"¡Bellsprout, Látigo Cepa!"

El Bellsprout sacó sus cepas e intentó golpear al Dratini, pero este se estiró en el suelo y esquivaba los golpes rodando, hasta que el pokémon planta se detuvo.

"¡Ataca de nuevo Dratini!"

El Dratini volvió a la carga, dando coletazos y el Bellsprout parando los golpes, recibiendo otros tantos, y repartiendo otros tantos. "¡Dratini, Atadura!"

Aunque sabía que era difícil mantener a raya a los Bellsprout porque eran muy flexibles, por lo menos tenía que intentarlo. Y así fue, que rápidamente el pokémon planta se deshizo de la Atadura del Dratini. "¡Dratini, Malicioso!"

El pequeño dragón con la punta de la cola hacía cosquillas al Bellsprout, dejándolo indefenso ante los siguientes movimientos. "Bellsprout, usa Desarrollo de nuevo" dijo el monje, y el pokémon planta volvió a fortalecer su ataque, que ya había subido dos niveles.

"¡Malicioso, Dratini!"

"¡Desarrollo, Bellsprout!"

Tras la rueda de movimientos el Bellsprout era un cañón de vidrio, con el ataque maximizado y la defensa reducida a cenizas.

"Dratini, usa Ciclón" ordenó Ryuuna. El pequeño dragón formó un remolino que se dirigía peligrosamente al Bellsprout que saltó para esquivarlo. "Ahora, ¡Onda Trueno!" gritó Ryuuna, y el Dratini efectuó el movimiento con la máxima celeridad posible. ¿Estaría el Bellsprout afectado de parálisis?

Ryuuna tenía un presentimiento.

"Ven, Dratini, ¡Sal a luchar, Larvitar!" El riesgo corría por sus venas, y sintió que era el momento de sacar a luchar al pequeño Larvitar. "¡Larvitar, Tormenta Arena!" y el pequeño pokémon verde invocó una pequeña tormenta que envolvía a los combatientes.

"Después me tocara limpiar esto a mí..." se lamentó el monje. "¡Látigo Cepa!¡Que ya es nuestro!" gritó.

El Bellsprout sacó las cepas de debajo las hojas, pero al golpear al Larvitar quedó paralizado. Ryuuna se alegró. "¡Larvitar, Mordisco!"

El pequeño pokémon corría deprisa por encima de las cepas del Bellsprout, que no las podía mover, pisándolas hasta alcanzar su cuerpo y mordió con fuerza su cabeza. Como su defensa había bajado tanto quedó debilitado al momento. Ahora quedaba únicamente un pokémon en el bando del Monje Troy. "¡Adelante, Hoothoot!"

De la ball que acababa de lanzar el monje apareció un pequeño búho, gracioso y encantador. "Vuelve, Bellsprout" y devolvió al Bellsprout a su ball. La tormenta de arena golpeó al Hoothoot.

"Hoothoot, ¡Profecía!" gritó el monje.

Los ojos de Hoothoot emitieron un destello.

"¡Larvitar, Chirrido!" El Larvitar abrió la boca, pero en vez de su voz habitual emitió un molesto ruido.

"¡Hoothoot, Picotazo!"

El Hoothoot dio un saltito en el que cambió de pie y tomó impulso tras lo cual salió despedido hacia los aires y se lanzó en picado contra el Larvitar. La piel rocosa del Larvitar absorbió la mayor parte del impacto. "Chirrido otra vez, Larvitar," y de nuevo el sonido salió de su boca.

"¡Hoothoot, Placaje!"

De nuevo, el Hoothoot se abalanzó sobre el Larvitar, pero la dura piel del pequeño pokémon tipo Roca absorbió el impacto. La tormenta de arena golpeó con fuerza al Hoothoot.

"Larvitar, ¡Mordisco!¡Ya es nuestro!"

"¡Hoothoot, usa Hipnosis!"

Los ojos del Hoothoot miraron fijamente al Larvitar que cayó en un profundo y placentero sueño. La tormenta de arena atacó de nuevo.

"¡Hoothoot, Gruñido!"

El Hoothoot gruñó, bajando el ataque del Larvitar. La tormenta amainó, sin embargo los últimos resquicios acabaron por despertar al Larvitar. "¡Larvitar, Mordisco!" El Larvitar atacó al Hoothoot.

"Hoothoot, ven aquí." Dijo el monje. El pokémon volador se acercó.

"¡Vuelve, Larvitar!" Ryuuna devolvió al Larvitar a su ball. El monje estaba dando una Poción a su pokémon. "Ve, Dratini" y el pokémon dragón volvió a la zona de combate. Después volvió el Hoothoot.

"Dratini, ¡Onda Trueno!" Fue la orden que dio Ryuuna. El Dratini acertó de lleno al Hoothoot. "Dratini, ¡Ataca!" "¡Hoothoot, Hipnosis!". El dragón fue interceptado en su intento por golpear al Hoothoot con la mirada hipnótica.

"Vuelve Dratini" y Ryuuna devolvió al Dratini a su ball por el momento. "¡Tu turno, Larvitar!" y el pokémon Roca volvió de nuevo al terreno de combate. Con toda probabilidad estaba el Hoothoot paralizado. El combate estaba en el bote.

'La regla de oro es que no me tengo que confiar.' Pensó Ryuuna. 'Aseguraré el tiro reduciendo al máximo la defensa del Hoothoot.'

"¡Larvitar, usa Chirrido!".

"Larvitar, ¡Mordisco!" y el Larvitar atrapó en sus fauces al Hoothoot. El combate había terminado.

"¡Buen combate!" exclamó el monje. "Tengo que entrenar más"

"Igualmente." Dijo Ryuuna.

"¡Bien!¡Has ganado, Ryuuna!" dijo Blasi alegre.

"Ahora ya estáis en condiciones de ver al Sabio Li, que está justo detrás, atendiendo a otros jóvenes..."

Ryuuna avanzó por el pasillo estrecho hasta tener en el campo de visión al Sabio Li y a los jóvenes que había mencionado el Monje Troy.

...

El Sabio Li sería el hombre mayor de barba blanca, con túnica de monje y un manto de color curry encima. La chica era claramente Elya, ese cabello era difícilmente confundible. Y también había un chico, con una apariencia de chico duro, tan solo llevaba una camiseta blanca sin mangas, el jersey atado en la cintura y unos tejanos. Su cabello era grisáceo, corto y en punta. Sus facciones eran duras, con unos ojos muy marcados. Ambos se estaban enfrentando ante la atenta mirada del Sabio Li.


Mochila:
- Pokéball x5
- Baya Aranja x3
- Baya Atania x2
- Baya Zreza x2
- Baya Safre x2
- Saco de dormir
- Zapatos

Equipo:
- Dratini (Mudar) MV: Atadura - Malicioso - Onda Trueno - Ciclón [Baya Aranja]
- Larvitar (Agallas) MV: Mordisco - Malicioso - Torm. Arena - Chirrido [Baya Aranja]
- Huevo Misterioso

2 quejas:

Muramasa dijo...

¿Qué os ha parecido? ¿Quién será el tipo que se está enfrentando a Elya? ¿Os acordáis de Elya?

scaramanga dijo...

Por la descripción, el Sabio Li se parece a Ramos Marcos. Como nuestro héroe gane, ya se sabe: es corto de entendederas. Si se deja perder, es listo. Esta es la filosofía de Siro el Grande, y Joaquín es su profeta.