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Pocket Tales of the Braves - Capítulo 11

lunes, 4 de junio de 2012

Capítulo 11: Ciudad Cerezo ~ “La ciudad que huele a flores”

Continente de Johto
Ruta 29


Contenta por haber derrotado un entrenador, Ryuuna caminaba alegre hacia Ciudad Cerezo. A lo lejos ya le parecía divisar varias casas, y el camino se curvaba ligeramente, para dar cierta elegancia; también se estrechaba, como para dar paso a la entrada de la ciudad. Al margen del camino había tres personas que discutían acaloradamente.

Ryuuna pasó por su lado, ignorándolos, pero finalmente su curiosidad pudo con ella y se acercó a preguntar qué pasaba. Al acercarse pudo comprobar que se trataba de tres chicos jóvenes que discutían sobre quién había capturado el Sentret. Uno de ellos decía que él había lanzado la pokéball primero y que los otros dos habían tomado SU pokéball, y que eso era robar. Los otros dos chicos mantenían su versión de que uno de ellos había lanzado la pokéball y el otro afirmaba rotundamente que él era testigo. Ryuuna tomó aire y forzó una sonrisa, entonces preguntó cuál era el problema y por qué gritaban tanto.

Los tres chicos hablaron a la vez, no obstante Ryuuna no hacía ni caso pues ya sabía cual era el problema, entonces sugirió resolverlo con un combate doble. Los dos chicos que iban juntos al principio dudaron, pero vieron en el otro chico el punto débil y aceptaron. El chico dudaba pues no parecía que tuviese mucha idea de combates pokémon, pero Ryuuna lo animó.

El combate empezó y ambos jóvenes sacaron sendos Pidgey. El otro joven sacó al Sentret objeto de discusión y Ryuuna envió a Dratini. Ryuuna sacó la PokéDex para analizar al Pidgey y al Sentret, ante la mirada de asombro de los presentes.

Los dos Pidgey atacaron con Placaje y el Sentret se defendió con Rizo Defensa. El Dratini esquivó los ataques. Los dos Pidgey usaron Ataque Arena y levantaron una polvareda que aprovecharon para volver a su sitio inicial. El Sentret siguió enroscado en su Rizo Defensa y el Dratini formó un Ciclón para despejar el polvo y mejorar la visión. Ahora uno de los Pidgey batió las alas para usar Ataque Arena y el otro usó Placaje. El Dratini usó Onda Trueno y dejó al Pidgey paralizado, a merced para el Arañazo del Sentret. Ya solo quedaba un Pidgey en combate y no tuvo más remedio que usar Placaje, si bien era difícil que consiguiera la victoria.

El Sentret usó Rizo Defensa y el Dratini lo envolvió con su cola y lo disparó contra el Pidgey que poco pudo hacer para evitar la ofensiva. El golpe fue crítico y el Pidgey se debilitó.

Los dos chicos devolvieron a sus Pidgey a sus respectivas pokéball y salieron corriendo. El joven que quedaba devolvió al Sentret a su pokéball y preguntó a Ryuuna cómo había sabido que el Sentret era suyo; ella no supo qué contestar, y talmente se lo dijo... pura intuición. Él le dijo que no llevaba dinero para darle las gracias, y Ryuuna contestó que no hacía falta, pero rebuscando en sus bolsillos el joven encontró varias Bayas Aranja y le dio cinco de ellas a Ryuuna, como agradecimiento.

Ryuuna se despidió y siguió caminando por el sendero hasta que se topó con un cartel que rezaba "Ciudad Cerezo ~ “La ciudad que huele a flores”". Ya había llegado a Ciudad Cerezo, era increíble, aunque para tratarse de una ciudad era bastante pequeña. Desde la entrada miró la ciudad entera, a izquierda y derecha, a la izquierda estaba la costa y a su derecha quedaba el camino que debía llevarla a Ciudad Malva así como su primer Gimnasio Pokémon.

Continente de Johto
Ciudad Cerezo


A unos metros de Ryuuna había un anciano que hacía ejercicio. Ryuuna pasó por delante suyo y él corrió hasta alcanzarla, inició una conversación alegando que no la tenía vista, a lo que Ryuuna confesó que era la primera vez que estaba en Ciudad Cerezo; el hombre se ofreció a hacerle de guía turístico por la zona, pero a cambio ella tendría que seguir su ritmo.

Ryuuna no vio ningún tipo de complicación en ello, pues no parecía que el viejete pudiera ir demasiado rápido, pero se equivocó, el hombre corría como un condenado por las calles y Ryuuna se vio en apuros, hasta que de repente el hombre paró en seco, levantó el dedo señalando un edificio y dijo "Esto es el Centro Pokémon, supongo que lo habrás notado por el cartel que hay en lo alto", y era cierto, el emblema de los Centros Pokémon giraba en un cartel en todo lo alto. Y de súbito el anciano reinició su marcha, esta vez Ryuuna estaba algo más preparada y pudo seguir su ritmo, hasta que de nuevo fenó en seco.

"Aquí está la Tienda Pokémon 24H, también lo habrás visto por el cartel giratorio en el tejado", y el hombre reinició la carrera, esta vez Ryuuna estaba preparada y el viejo no se le escapó. Llegaron hasta la playa y el viejo señaló el horizonte y comentó "Aquí está el mar, hogar de muchos pokémon acuáticos y de otros tipos", cuando el viejo reinició la carrera Ryuuna empezaba a estar fatigada, hasta que finalmente llegaron a una casa sin ningún rasgo distintivo, como cualquier otra en Ciudad Cerezo y el hombre señaló la puerta "Esta es mi casa". El hombre le hizo pasar al interior y se presentó como el ganador de la Maratón de Johto categoría mayores de 65 años, una famosa casa de zapatillas deportivas había firmado un contrato con él y tenía un montón de cajas de deportivas de varias tallas, así que ofreció a Ryuuna que se quedase el par que más le gustase por haberle ayudado a hacer ejercicio. Ryuuna encontró un par que eran blancos con decoraciones rosas, monísimas, seguidamente se quitó los zapatos para calzarse las deportivas.

Ryuuna le agradeció el detalle, se despidió y salió a la calle de nuevo. Tratando de recordar el recorrido, se dirigió a la Tienda Pokémon para comprar algo de comida. Una vez en caja, al pagar, el cajero le dio un boleto para participar en un concurso, únicamente tenía que rascarlo y ver si era la afortunada que podría disponer de un PokéGear nuevo modelo antes de que saliese a la venta, era la novedad de la que todo el mundo hablaba en Johto. La suerte quiso que el boleto de Ryuuna estuviese premiado y el cajero le cambio el boleto usado por un PokéGear nuevo.

Contenta por la suerte que estaba teniendo hoy se fue a la playa para probar el PokeGéar, desde el que llamó a su madre para contarle todo lo que le había sucedido hoy, que si había ayudado al chico, que si le habían obsequiado con unas deportivas y que había ganado el PokéGear. Su madre se alegró por ella y le deseó mucha suerte.

En la playa se descalzó antes de pisar la arena y se quitó el jersey y la falda, quedando en ropa interior.

Ryuuna caminó por la arena hasta llegar a primera línea de mar y se estiró en la arena. El sol deslumbraba y en el aire se olía una mezcla entre marina y floral. "Ciudad Cerezo, la ciudad que huele a flores"...


Mochila:
- Pokéball x5
- Baya Aranja x6
- Saco de dormir
- Zapatos

Equipo:
- Dratini (Mudar) MV: Atadura - Malicioso - Onda Trueno - Ciclón
- Larvitar (Agallas) MV: Mordisco - Malicioso - Torm. Arena - Chirrido