Translate

About Me

Status

Leyendo:

  • No te escondo nada - Sylvia Day

Jugando:

  • Digimon World DS
  • Castlevania GBA
  • Fallout 3
  • Pokémon Blanco

Viendo:

  • The Legend of Korra B3E02

Sígueme en Twitter

Licenciado en Química | Dibujante y escritor a ratos

This is 100% Derpy approved
  • Diada Nacional de Catalunya en TDD-1Halloween en TDD-1Navidad en TDD-1 Sant Jordi en TDD-1

Archives

Sandeces-box


Follow by Email

Lista de mis "Ayudantes Virtuales"

Changelog

  • 01/09/2014 - Añadidos share buttons
  • 08/12/2013 - Añadida publi lateral
  • 07/09/2013 - Cambio de cabecera
  • 31/08/2013 - Reforma del Blogroll
  • 31/08/2013 - Cambio en el diseño de entradas
  • 30/08/2013 - Añadida Navbar
  • 30/08/2013 - Añadidas "Reacciones"
  • 28/07/2013 - Cambio de template

Pocket Tales of the Braves - Capítulo 12

martes, 19 de junio de 2012

Capítulo 12: ¡Y un huevo!

Continente de Johto
Ciudad Cerezo


Ryuuna se había quedado dormida en la playa después de comer. Ya era tarde y no sabía si llegaría a Ciudad Malva, pues ya estaba oscureciendo, pero tenía ganas de pasear a la luz de las estrellas. Se levantó de la arena, se vistió y volvió al centro de Ciudad Cerezo buscando la salida norte. La puesta de sol, con un cielo anaranjado, se reflejaba en el mar a sus espaldas.

Pasó junto a la PokéTienda y el Centro Pokémon, para, finalmente encontrar la salida que daba a la Ruta 30.

Su aspecto no era demasiado diferente de la Ruta 29, si bien podía leerse perfectamente un cartel que rezaba "Ruta 30" y una flecha hacia adelante junto a la inscripción "Ciudad Malva", señales inequívocas de que iba por buen camino. Ryuuna dio su primer paso por Ruta 30. La fauna pokemonística era algo más variada de noche, y eso Ryuuna estaba a punto de descubrirlo. Correteando por la hierba había Sentret, Rattata y Pidgey, pero también Hoothoot y Spinarak. Tenía que ir con cuidado con estos últimos ya que se trataba de pokémon de tipo Veneno, y que uno de sus pokémon resultase envenenado significaría que tendría que retroceder hasta Ciudad Malva.

Aprovechó para sacar su PokéDex y examinar los pokémon que todavía no estaban registrados.

A lo lejos divisó una casa. Era curioso que se encontrase justo en medio de una ruta, así que Ryuuna fue a echar un vistazo. Al pasar por el lado de un árbol tuvo la mala suerte de ser emboscada por un cazabichos, y no tuvo más remedio que aceptar combatir. El cazabichos sacó un Ledyba, que fue inmediatamente analizado por Ryuuna.

Ryuuna envió a Dratini.

El Ledyba emitió un ruido muy desconcertante que hizo que el Dratini entrase en un estado de confusión; había usado Supersónico. El Dratini usó Onda Trueno pero no acertó a su objetivo. El Ledyba aprovechó que Dratini estaba con la guardia baja azotarle con su tremendo Puño Cometa varias veces. Finalmente el pokémon Dragón recuperó la consciencia, justo cuando el Ledyba estaba a punto de Placarlo, y usó Ciclón que desvió al pokémon Bicho de su trayectoria, haciendo que se golpeara contra un gran árbol. Una vez el Ledyba quedó fuera de combate fue fácil para el Dratini acabarlo de debilitar.

El cazabichos devolvió al Ledyba pokéball y envió a su siguiente y último pokémon, un Spinarak, hecho que hizo que Ryuuna se lamentara no haber rechazado antes, pero el mal ya estaba hecho. Solo tenía que ir con cuidado de que el aguijón no contactase con el Dratini, así que advirtió a su pokémon de los peligros de su oponente.

El Spinarak usó Disparo Demora contra el árbol y se colgó del hilo resultante para subir al árbol contra el que se había estampado el Ledyba y ocultarse del Dratini. El Dratini estaba expectante y al descubierto, el Spinarak se colocó detrás suyo y lo envolvió con hilos para Restringir sus movimientos y también usó Disparo Demora para frenar sus velocidad. Ahora el Dratini era blanco fácil para el aguijón del Spinarak, que usó Picotazo Venenoso. El veneno hizo efecto en Dratini que no se rindió tan fácilmente. Lanzó un Ciclón contra el árbol para hacer bajar al Spinarak por la fuerza y seguidamente lo envolvió con su cuerpo en forma de Atadura. Para frenarlo definitivamente usó Onda Trueno y el pokémon Bicho quedó completamente paralizado.

El cazabichos devolvió a su pokémon a su pokéball. Ryuuna había ganado, y el cazabichos le hizo entrega de unos cuantos pokedólares para que Ryuuna pudiera comprar Antídoto para el Dratini.

El pokémon Dragón, pero, gracias al efecto de su habilidad Mudar se deshizo del efecto del veneno al finalizar el combate.

Ryuuna prosiguió su camino hasta la casa. De cerca no destacaba tanto, e incluso parecía algo más pequeña. Ryuuna miró a través de la ventana que había al lado de la puerta y vio un señor que caminaba de un lado para otro; parecía inquieto. Encima de la única mesa que había en la sala Ryuuna vio un huevo bastante grande, probablemente de pokémon. El hombre iba bastante arreglado, con un sombrero y un traje, en la cara un bigote blanquecino. De repente el hombre fijó la vista en la ventana y vio a Ryuuna. Sus facciones se relajaron y le hizo gestos para que entrara.

Ryuuna entró por la puerta.

El hombre se presentó como Sr. Pokémon y le dijo que había encontrado un huevo pokémon varios días atrás, pero ahora debía realizar un viaje a tierras lejanas y no le dejarían embarcar el huevo, pero tampoco podía dejarlo solo. Había intentado contactar con el Profesor Elm y el Profesor Oak, pero le había estado imposible. Ryuuna le comentó que hacía poco había hablado con el Profesor Elm, y que incluso le había dado una PokéDex. El Sr. Pokémon vio un brillo especial en los ojos de Ryuuna, prueba suficiente para confiarle el huevo.

Al principio Ryuuna no se vio con la confianza suficiente para tenerlo a su cuidado, pero el Sr. Pokémon sabía por dónde atacar, y le dijo que era probable que del huevo saliera un pokémon lo suficientemente poderoso como para hacerse un hueco en el equipo de Ryuuna. Por la cabeza de Ryuuna pasaron las imágenes de un Salamence, un Garchomp, un Scizor y un Charizard. Finalmente aceptó.

El Sr. Pokémon invitó a Ryuuna a salir de la casa, una vez fuera cerró con llave. Ryuuna le dijo que ella se dirigía a Ciudad Malva, al gimnasio volador, pero el hombre respondió que estaba esperando que un compañero lo pasase a buscar por casa. Ryuuna volvió a la Ruta 30.

Andaba tan distraída con el huevo pokémon entre las manos que no vio un desvío en el camino. Era muy evidente porque el camino de tierra había dejado paso a la verde hierba. Ryuuna se dio cuenta del error cuando buscando una salida encontró varios árboles de bayas, de donde consiguió dos Bayas Atania, dos Bayas Zreza y dos Bayas Safre. Parecía haber una salida tras unos arbustos, pero eran bastante fuertes y necesitaría algo más que sus dientes para cortarlos. Cuando hubo desistido optó por volver tras sus pasos, y finalmente llegó al punto de inflexión, donde había marrado.


Mochila:
- Pokéball x5
- Baya Aranja x6
- Saco de dormir
- Zapatos
- Baya Atania x2
- Baya Zreza x2
- Baya Safre x2

Equipo:
- Dratini (Mudar) MV: Atadura - Malicioso - Onda Trueno - Ciclón
- Larvitar (Agallas) MV: Mordisco - Malicioso - Torm. Arena - Chirrido
- Huevo Misterioso