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Relatos de la Grand Line: Alborada de Hazañas - IV

jueves, 6 de septiembre de 2012

Capítulo Cuarto: Supervivencia avanzada

Habían pasado seis días desde que Zan For había abandonado a Monty a su suerte en el Jardín superior. El chico ya había recorrido la isla varias veces de cabo a rabo y prácticamente la sentía como su hogar... y su auténtico hogar, tan lejos de donde ahora se encontraba, la isla de Surebia. Se preguntaba qué estarían haciendo sus padres, Amain y Argusta, aunque realmente no eran sus padres, ¿y Kaitrigan, el alcalde? seguramente estaría intentando resolver los problemas de los habitantes del pueblo, mientras éstos no dejan de traerle más quebraderos de cabeza. ¿Y Nyb, la tabernera?¿y los demás?

Una lágrima se deslizó por la cara de Monty, echaba de menos su hogar, pero 'los piratas de verdad no lloran', pensaba. ¿Qué pensaría su futura tripulación de él si por cualquier ñoñería ya rompía en lágrimas? Con la parte trasera de su mano se secó el líquido derramado y miró al cielo. Zan For tardaría un día más, por lo menos, en venir a buscarlo.

A lo lejos, Zan For observaba la escena montado en Pierre. En sus manos había un dial de visión lejana, que le permitía ver cosas lejanas a su vez evitando ser visto. Se había enternecido viendo como Monty lloraba, 'debes ser fuerte' pensaba 'si lo ayudas ahora no aprenderá los valores del esfuerzo y de la vida'.

Monty había acumulado frutas en su cueva, varias pieles decoraban la estancia, entre ellas la de su primera presa, y había aprendido a usar a su favor la liana-látigo. Uno de los días su almacén de frutas fue asaltado por una panda de monos liantes y traviesos, y como no consiguió darles caza tuvo que volver a recolectar frutas y frutos. Fue víctima, mientras exploraba la isla, del ataque de una sierpe gigante enfurecida y fuera de control cuyo problema resultó ser que se le había indigestado un jabalí, y Monty entró en su interior para reducirlo. Gracias a la sierpe la vida de Monty había resultado bastante más sencilla, por ejemplo para recorrer grandes distancias usaba su cuerpo como tobogán o para llegar a lugares altos.

Bandadas de pájaros volaban a través de un cielo despejado aunque de aspecto rojizo que señalaba que el atardecer ya había hecho acto de presencia y que dentro de no mucho el cielo oscuro y estrellado sería el decorado elegido. Monty caminaba, sin rumbo fijo, como despidiéndose de cada palmo de terreno, miraba los árboles con cierta nostalgia, algunos de ellos le habían dado sombra, otros habían servido de camino de huída de monos ladrones, otros lo había resguardado de la lluvia, le había dado alimento, incluso un arma para defenderse. También se despidió del río, en el cual se dio un último chapuzón.

Ya era de noche y Monty seguía despidiéndose del Jardín Superior, no sabía cuándo podría volver, si es que alguna vez volvía.

La única luz disponible era la de las estrellas cuando Monty creyó oportuno volver a su cueva. A través de frondosas arboledas que Monty había explorado días antes encontró el camino de vuelta con facilidad. Todo estaba igual que el día en que llegó, sin embargo lo veía con otros ojos, como si se tratase de una isla completamente diferente. El viento mecía las hojas de los árboles que al moverse emitían un suave sonido, a lo lejos se oía el río, aunque muy muy flojito, pues el agua transitaba incesablemente, sin detenerse ni un solo segundo.

'¿Me dejará Zan For descansar en una cómoda cama o directamente pasará a entrenarme?¿podré golpearle si me hace pasar esa prueba de nuevo? creo que me he vuelto más fuerte y ágil, pero tal vez él se estuviera conteniendo.' pensó Monty. Empezaba a tener sueño, su cabeza estaba más pendiente de llegar a su base que de prevenir posibles amenazas, y cualquier ataque de animales salvajes, que finalmente no tuvo lugar, podría haber terminado en desgracia. Desgracia para Monty, claro está. El resto de su cuerpo respondía con torpeza a sus órdenes mentales, todo sin llegar a caer o tropezar, a pesar de estar el suelo plagado de obstáculos como piedras, enredaderas o extraños montículos.

Se subió al árbol que le había hecho de cama durante los días que había hecho vida ahí. Prontamente se quedó dormido, soñando que conseguía un enorme cofre, pero justo cuando lo iba a abrir se despertó.

No había ninguna amenaza cercana, nada próximo que pudiese causar peligro, sin embargo Monty abrió los ojos. El cielo todavía estaba oscuro, con pequeñas estrellas brillando y la luna en todo lo alto, reina de la noche. Monty se sentó con su mentón en las rodillas y cogiéndose las piernas. Ya era hora de que los gallos cantaran, pero en el Jardín Superior no había gallos, en cambio sí que había sol y estaba elevándose majestuosamente, dotando el cielo de un color rosado anaranjado. Era un espectáculo precioso y Monty estaba presenciándolo, como si alguna fuerza extraña quisiese que el chico lo viese.

Tenía algo de sueño, sin embargo Monty se preparó para volver al claro donde Zan For lo había dejado una semana atrás, donde había intentado golpearlo sin éxito. Pensaba en qué tipo de entrenamiento lo sometería Zan For, 'seguramente tendré que empezar con aburridísimos ejercicios de repetición' iba haciéndose a la idea. 'Dial-jutsu, dijo el caballero del cielo, me pregunto qué tendrá de especial ese estilo' pensó Monty.

Nada más llegar se sentó, y no tardó demasiado en quedarse dormido, incluso sentado. Al son de su respiración su cabeza se movía arriba y abajo en un harmónico movimiento. Se oyó el batir de alas, pero Monty ni siquiera se dio cuenta, entonces una mano se acercó a su cabeza y...

¡PLAS!

Monty se despertó tras una sonora colleja.

- "Veo que hemos vivido bien, rapaz" - dijo Zan For. Nada había cambiado en esa semana, ni su tono de voz, como de estar regañando constantemente ni su manera de hablar, arcaica en cierto modo. - "Comprobaré de primera mano tu mejoría, aunque ciertamente tenga constancia de ello".

Monty estaba preparado para ir al ataque, solo estaba esperando que el caballero del cielo diese la señal.

- "¡Ataca!" - gritó Zan For.

El chico no se lo hizo repetir, y desde el primer momento lanzó puñetazos certeros que Zan For esquivaba con relativa facilidad. Era cierto que Monty había mejorado, tan cierto como que por lo menos una vez cada día Zan For había visto sus progresos desde los lomos de Pierre gracias a su dial de visión lejana, y a pesar de todo Monty no tenía el control suficiente como para dar potencia y precisión a sus puñetazos. Lo que si se notaba era que su cansancio se había reducido de forma drástica. 'Ha ganado en resistencia, eso es innegable, y es posible que aún no haya tocado techo' pensó Zan For. Monty seguía propinando puñetazos, muchos de ellos al aire y el resto desviados con gracia.

De repente Monty se acordó de que llevaba la liana-látigo colgando, Zan For no había prohibido el uso de armas. La tomó en su mano, Zan For sonreía, Monty lanzó un ataque pero el caballero del cielo cogió el extremo.

- "No soy ningún lobo que no ve la cuerda hasta que es demasiado tarde, rapaz" - dijo Zan For - "Te habrá servido en el bosque pero contra enemigos con dos dedos de frente te aseguro que será bastante inútil" entonces tiró de la cuerda con fuerza, arrastrando a Monty.

El chico aprovechó la fuerza con la que Zan For lo había tirado hacia él para golpearlo con todas sus fuerzas en el abdomen.

- "Inútil o no, me ha servido para mi cometido" - dijo Monty tumbado en el suelo encima de Zan For, sonriendo.

- "Ha sido pura chiripa, pero un luchador también debe tener el factor suerte de su lado, me doy por vencido, rapaz" dijo Zan For - "Volveremos a Angel Beach y te instruiré en el noble arte del Dial-jutsu".
- "¡¡Yujuuuu!!" - gritó Monty - "¡Voy a aprender Dial-jutsu!"

¡ZAS!

Una colleja impactó en la cabeza de Monty.

El chico pasó todo el camino desde el Jardín Superior hasta Angel Beach durmiendo detrás de Zan For a lomos de Pierre. Esta vez no soñaba en nada concreto, pero sonreía.

1 quejas:

scaramanga dijo...

Los piratas de verdad sí lloran: yo tenía pagados dos meses de Megaupload XD (aunque... http://www.eleconomista.es/tecnologia-internet/noticias/4222297/09/12/Dotcom-promete-a-los-premiums-de-Megaupload-ventajas-en-el-nuevo-servicio.html)