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World of Trollcraft: [Capítulo decimosexto: Una saga trollpical]

jueves, 1 de noviembre de 2012

Capítulo 16

Una saga trollpical


Ya hacía varias horas que estaban en el aire. El héroe miraba por la ventana, aburrido, el paisaje. Desde que habían salido del Reino Champiñón habían pasado por numerosos, variados y conocidos escenarios como mundos de Super Mario Bros, muy en 8 bits, mundos de Super Mario Bros 2, Super Mario Bros 3, la tierra de dinosaurios de Super Mario World, algunos mundos de Super Mario 64, varios tableros de Mario Party.

La Gata Negra iba y volvía, dando tumbos. Cada vez que iba, el héroe miraba de reojo su esbelta figura y cómo el traje de cuero marcaba ese trasero, para acto seguido volver a observar por la ventana. Había tantos sitios donde podría estar secuestrado Mario...

El avión pertenecía a la flota particular y privada de la Princesa Peach. Al ser para usos mayormente privados y evitar excesos de combustible era bastante pequeño, lo que no quitaba que no fuese cómodo, sin embargo, al tratarse de un viaje tan largo se hacía todo muy pesado. El exterior del avión estaba pintado de rosa, y a ambos lados había el símbolo de la casa real de Reino Champiñón, esto es, una corona encima de una seta (Amanita muscaria, presumiblemente). El interior estaba apenas decorado con una imagen de la Princesa Peach, y sin embargo los asientos y el sofá parecían de piel buena, y había un mueble-bar. El héroe, cansado de estar sentado, fue a observarlo.

La sensación de andar tras horas sentado resultó muy agradable. Al abrir el mueble-bar comprobó como las botellas y las copas estaban bien sujetas, no fuera a ser que durante una turbulencia o cualquier ajetreo se rompiesen. El héroe tomó dos copas y las llenó de bebida.

"¿Te apetece una copa de vino?" preguntó.

La Gata Negra respondió que no, que estaba de servicio.

Algo decepcionado con su respuesta, el héroe probó el vino de una de las copas; era vino tinto, de suave toque afrutado pero con mucho cuerpo, lo saboreó y se tomó la primera copa. Al final acabó tomándose las dos copas. Poco rato después le entró sueño y se pasó durmiendo el resto del viaje.

*DIN-DON-DIN*

"¡¡Wasssaah!! ... Les habla el capitán. Pasajeros del vuelo especial a Isla Delfino, siéntense en los asientos correspondientes y abróchense los cinturones que estamos a punto de aterrizar. DIN-DON-DIN"

La Gata Negra se sentó y se abrochó el cinturón, y al mirar al héroe vio que no llevaba el cinturón puesto. Por una fracción de segundo pensó que se lo merecía, pero en un arrebato de generosidad y amabilidad se desabrochó el cinturón y caminó hasta el asiento del héroe para abrocharle su cinturón, momento en que el héroe aprovechó para mover disimuladamente su mano izquierda y acariciar el muslo de la Gata Negra, y su mano subía y subía hasta contactar con el trasero, y apretaba, y apretaba.

*PAF* *PAF*

El héroe vio en primer plano la palma de la mano de la chica e inmediatamente el reverso. Fue un bofetón doble digno de mención que dejó las mejillas del héroe rojas, marcadas, y que se fregó después de abrocharse el cinturón.

"¡Si es que lo sabía, tendría que haber dejado que la gravedad te diera una lección!¡Desagradecido!¡Sinvergüenza!¡Y pensar que por una fracción de segundo había estado a punto!" la lluvia de descalificaciones por su parte fue tremenda.

*DIN-DON-DIN*

"Uh-uuh, pareja, ¿tenéis problemas?, ¿eyaculación precoz?¿disfunción eréctil? ¡Tranquilos, se puede tratar! B*ston Medical Group ... En fin, que si miráis por la ventana veréis por qué Isla Delfino se llama así"



Era cierto, la isla tenía el perímetro en forma de delfín. El héroe no pudo evitar soltar un comentario:

"Y a mí me gustaría comprobar por qué le llaman "Gata"" dijo mientras miraba a la Gata Negra.

Tenía suerte de que estaban ambos atados, porque los instintos asesinos de ella iban en aumento.

La isla presentaba muchas zonas verdes de bosque, un volcán inactivo y varias localidades donde estaban los atractivos turísticos. El avión fue descendiendo suavemente hasta tocar tierra y su velocidad fue aminorando hasta detenerse completamente.

*DIN-DON-DIN*

La voz del capitán volvió a resonar "Pos ya'mos llegao, ahora iremos al embarcadero y una balsa nos llevará hasta Plaza Delfino"

El héroe se desabrochó el cinturón mientras la Gata Negra hacía lo propio, ahora parecía más calmada. Se levantó y se dirigió a la salida. La puerta se había abierto dejando paso a unas escaleras, de las que tras bajar el héroe y la Gata Negra apareció el piloto toad, que comprobó que los pasajeros estaba en tierra y cerró el avión.

Los dos siguieron al toad, ya que no conocían la zona y él sí que parecía saber de lo que hablaba. Salieron del hangar y los primeros rayos de sol de Isla Delfino los iluminaron, atravesaron una puerta y estaban en un bar y al atravesar otra puerta de nuevo volvían a estar en el exterior, y un embarcadero apareció delante de ellos. Caminaron por encima de los tablones de madera hasta llegar a la balsa, el capitán entregó una bolsa con monedas de oro al balsero y se puso a remar.

El capitán se dirigió a la pareja "Aquí las cosas funcionan con monedas de oro, si tenéis monedas todo irá bien, si no, no conseguiréis nada, por suerte la gente es despistada y podréis encontrar algunas monedas por todas partes, y si no, echad un vistazo a las alcantarillas. Yo me estaré en un hostal en la Plaza Delfino, cuando tengáis que volver dadme un toque."

"Muy cierto", dijo el misterioso balsero "con monedas de oro se pueden conseguir muchas cosas, alojamiento, bienes, información..." mientras remaba. La Plaza Delfino se iba haciendo más nítida a medida que se iban acercando. Finalmente la balsa llegó al embarcadero de Plaza Delfino y el balsero se despidió de sus pasajeros. El capitán del avión también se despidió mientras se ponía unas gafas de sol y arrastraba un trolley. El héroe y la Gata Negra volvían a estar solos

El W-Gear del héroe hizo un ruidito, así que lo miró. En la pantalla se podía leer "Guardando localización... Este proceso puede durar varios días, no apague o desconecte el W-Gear", en breves volvió a su pantalla original.

"¡Genial!¡Tengo cobertura!¡E internicio!" gritó alegremente el héroe, lo que despertó las curiosas miradas de los residentes.

"No podemos depender del W-Gear para todo, a ver si encontramos una oficina de turismo y nos pueden dar un mapa del lugar, nos sentamos y los analizamos detalladamente" comentó la Gata.

"Vaaale..." suspiró el héroe mientras cerraba la aplicación de internicio (porno jratix) del W-Gear.

Se pusieron a andar. Era un lugar muy luminoso, las casas todas tenían un mismo estilo con un tejado que casi se podrían andar por encima y unas extrañas cuerdas elásticas en las que se posaban pájaros verdes y alguno azul. Pasaron por delante de una estatua con la inscripción "Foresto el Grande", debían estar en el paseo principal de Plaza Delfino ya que también había varias palmeras y era todo muy espacioso. Justo delante del monumento, en el suelo, había una curiosa circunferencia con un dibujo de un sol.



Mas allá de la estatua estaba lo que parecía una prisión y a la izquierda había mercado, tenderetes con fruta de lo más variada.

*DING-DONG* *DING-DONG*

Repicaban las campanas en lo alto de torres. Atravesaron el bullicio del mercado, cuando en el suelo volvieron a ver otra circunferencia con la marca de un sol.

"Sospecho que esto son las alcantarillas" dijo la Gata Negra. "Creo que comunican toda la localidad" Y siguieron avanzando.

Pasaron por debajo de un puente y llegaron a una pequeña plazoleta. Dos guardias forestones y uniformados de azul marino custodiaban una puerta. La Gata Negra hizo un gesto al héroe para que se detuviese "déjame esto a mí"...

La Gata fue caminando hasta los dos guardias moviendo la cintura exageradamente y meciéndose el cabello con un dedo.

"Hola, hombretones..." dijo a la vez que se mojaba los labios con la lengua. Los dos guardias se pusieron tensos y se sonrojaron. "¿Sabéis donde puedo encontrar una oficina de turismo?" y cambiando a un tono de voz un tanto más infantil añadió "es que me he perdido..." mientras hacía morritos.

Uno de ellos respondió. "E-esto es... e-el ayuntamiento, señora"

"Señoriiita" rectificó la Gata, haciendo morritos de nuevo.

"P-pues eso, esto es el a-ayuntamiento, señorita. Entre si necesita información."

La Gata atravesó la puerta de madera. El héroe volvió al mercado y estudió detalladamente la tapa de la alcantarilla, por donde se dejó caer. El sitio estaba ténuemente iluminado, pero se podía andar sin chocar con las paredes. El capitán tenía razón, a lo largo del alcantarillado había monedas de oro y el héroe las fue almacenando en el W-Gear. Había conseguido unas diez o así y cuando tuvo suficiente volvió a la superfície de un salto. Volvió al ayuntamiento justo cuando la Gata Negra salía del edificio.

"Tengo mapa" dijo ella.
"Tengo oro" dijo él.

El mapa era más bien una guía turística y no estaba a escala (y estaba en inglés), pero por lo menos tenían una idea de los sitios a visitar.



Desde el mercado no se veía, pero en la plazoleta había una elevación de terreno que parecía un muro. Tras saltarlo se podía observar el canal que dividía la ciudad en dos, con balsas transportadoras recorriéndolo. Varias forestonas repartidas por la zona esperaban junto a unas cestas, no parecían vendedoras, y una fuente decorativa, al bajar unas escaleras, emanaba agua cristalina.

A su derecha quedaba la torre de los Soles, donde una representación de los espíritus de la isla, los Soles, estaba colgado, brillante.

El héroe usó su shunpo para trasladarse hasta el otro lado del canal, la Gata Negra, por su parte, se sirvió de los techos de las balsas para llegar. Una vez allí se sentaron en una de las mesas con parasol, para tomar algo y estudiar el mapa. Un forestón camarero se acercó.

"¿Qué tomarán los señores clientes?" les preguntó.

"Un mojito para mí", dijo el héroe.
"Y un batido de sandía para mí" dijo la Gata Negra.

Ella sacó el mapa y lo extendió encima de la mesa.

"Veamos, estamos en Plaza Delfino... aquí. Las localidades más próximas son Monte Bianco al noroeste, Montaña del Fuoco al norte y Puerto Espresso al oeste. Más lejos están Playa Gelato y Playa Paradiso. Al otro lado de la isla están la Cala del Sole y Aldea Foresta. Finalmente en la islita al suroeste está el Parque Mamma-mia. No sé por donde podemos empezar" dijo la Gata Negra.

El camarero forestón les trajo las bebidas.

"El batido, para la señora" dijo el camarero, pero fue interrumpido por la Gata.
"Señoriiita" aclaró ella
"Pues eso, el batido para la señorita y el mojito para el señor" terminó el camarero.
"Puedes llamarme héroe, si lo prefieres" añadió él.
"Serán cinco monedas de oro"

El héroe activó el W-Gear y sacó 5 monedas de oro que entregó al camarero.

"¡Nos vemos en Puerto Espresso!" gritó una extraña figura. Ni él ni ella se habían dado cuenta, ni siquiera, de su presencia, era una figura humana aunque no muy grande, más bien pequeña, lo poco que consiguió captar la Gata fue una gabardina y unas gafas de sol. La silueta se perdió entre los rayos de sol. De pronto el héroe tuvo una visión, nítida, aunque tremendamente fugaz:



"Tenemos que ir a Puerto Espresso" dijo el héroe, con la mirada ausente y tono convencido.


Pregunta

¿Cuál es el sitio de Isla Delfino que os gustaría que fueran a investigar después de Puerto Espresso (Plaza Delfino no cuenta)?

1 quejas:

scaramanga dijo...

Gelato Beach. Las líneas aéreas de Reino champiñón parecen un vuelo de Ryanair.