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World of Trollcraft: [Capítulo trigesimoprimero: Un encuen-troll inesperado]

lunes, 3 de febrero de 2014

Capítulo 31

Un encuen-troll inesperado


Habiendo cruzado el campo nevado, 7F, la Gata Negra y el héroe se encontraban en el horno, el área de más alta temperatura de todo Shadow Moses. Tras haber pasado tanto frío era un lujazo poder estar en un sitio tan cálido, aunque pronto Ataru acusó el calor...

"Bufff, hace demasiado calor aquí," comentó.

De uno en uno, fueron pasando al otro lado de la sala a través de la cornisa que dejaba la guía de la grúa. La primera en pasar fue la Gata Negra, la más ágil de todo el grupo.

*PEW*

Ataru apuntó firmemente a la cabeza de uno de los soldados Genoma apostados en el área, prácticamente delante de la Gata Negra, que ya había cruzado. El héroe estaba acabando de cruzar cuando lo hizo 7F. El único camino posible era bajando unas escaleras metálicas.

"Cuidado no hagáis mucho ruido al bajar," les advirtió el agente. Los pasos de la Gata Negra eran tan silenciosos como mortales.

Una pasarela conducía a un elevador que les podría haber ahorrado el sufrimiento de tan delgada cornisa.

"Ya nos podrían haber avisado..." espetó la Gata Negra, "lo que nos habríamos ahorrado."

"Bueno, eso es culpa del que está escribiendo esta historia, que no se fija en los detalles," aprovechó para criticar el héroe.

*PEW*

Ataru le pegó un tiro a una de las cámaras de vigilancia del piso inferior, aprovechando que se habían acercado al elevador. Al volver a las escaleras por las que habían bajado tenían dos opciones que eran bajar el tramo restante de escaleras, que quedaba a su derecha, o bien torcer hacia su izquierda, siguiendo al nivel de la pasarela. Como había una puerta metálica y grande justo a su derecha y era obvio que tenían que seguir por ahí, decidieron explorar un poco la zona.

El camino de la izquierda terminaba con otras escaleras y al bajar apenas había unos pocos objetos para recoger.

"Esto parece lava," observó la Gata Negra, abanicándose con la mano.

Volvieron por donde habían venido y esta vez bajaron el otro tramo de escaleras. En esta plataforma había una especie de sala de calderas, con tuberías que expulsaban nubes de vapor a alta temperatura. Entraron ahí. Con cuidado fueron evitando los surtidores de vapor, tenían que pasar a rastras hasta llegar a otra plataforma, pasó primero Ataru que se escondió tras unas cajas metálicas. Les hizo un gesto para que esperaran nuevas órdenes. Se aproximó al borde de las cajas, y medio escondido le pegó un tiro a una de las cámaras de seguridad traicioneras.

*PEW*

El héroe y la Gata Negra esperaban en la sala de calderas mientras Ataru exploraba la plataforma. Había munición del Stinger y granadas por ahí. Ataru volvió con el grupo.

"Ya podemos seguir, no hay nada más que ver por aquí," les dijo.

Deshicieron su camino esquivando de nuevo los chorros de ardiente vapor y atravesaron la gran puerta metálica.

Se encontraban en una gran sala aislada del calor del horno. Era alta y ancha y en su extremo había un gran elevador para trasladar cargo. También había varias cajas apiladas, pero era extraño.

"No hay nadie ni presiento a nadie," dijo la Gata Negra.

"En cualquier caso, no bajéis la guardia," les recordó Ataru, SOCOM en mano.

Se colocaron en el elevador, cuya trayectoria, a juzgar por las guías, era descendente, y Ataru tocó unos botones del cuadro de mandos.

*VROOOM*

Empezaron a descender, primero a trompicones, después más suavemente...

*cloc cloc cloc*

Echaron la vista arriba, siguiendo la posición de los golpes de sonido metálico. De pronto vieron cuatro soldados equipados con fusiles.

*RA-TA-TA-TA-TA-TA*

Se abrieron paso al son de los fusiles. Los tres protagonistas esquivaron las balas de un salto, unos con más gracia, otros con menos. Era una maniobra de distracción, más que un ataque planeado, pues ahora los soldados habían aterrizado en el elevador, que era su objetivo, mientras apuntaban con los fusiles a sus presas.

"Hora de patear culos," dijo el héroe. Ataru y la Gata Negra soltaron una sonrisa.

Los soldados no plantearon ninguna dificultad adicional a los que se habían encontrado en el ascensor de la Torre de Comunicaciones B. El héroe usó su shunpo para colocarse detrás de uno de los soldados que lo estaba apuntando, lo tomó del cuello y lo usó de lucero del alba para golpear al resto de soldados. Ataru detuvo el soldado que a causa del golpe había ido hacia él y dándole media vuelta, con un calculado movimiento le partió el cuello.

La Gata Negra cogió al que se dirigía hacia ella y tomándolo del brazo, lo levantó con una vuelta en el aire y al quedar sentado, tiró de su brazo con un pie en su cabeza, lo que acabó por partirle el cuello. Ataru fue a por uno de los otros soldados al que con un DDT lo tumbó dejándolo aturdido, después lo remató con el fusil FAMAS que el soldado había dejado caer. El héroe lanzó su soldado hacia la Gata Negra, que saltó, y al caer dejó todo su peso en uno de los tacones, perforando el cuello el último soldado.

World of Trollcraft - Chapter 31 - Cover

"Espero que no tenga que usar lejía," dijo ella, después de mirarse el tacón y comprobar cuán manchado de sangre estaba.

Finalmente, el elevador de carga llegó a su destino.

*PEW*

Ataru se había adelantado al ver una cámara de vigilancia en su radar. La neutralizó con el plomo de su SOCOM.

"Podemos seguir," les dijo.

En la sala adyacente había otro elevador, igualito al que acababan de montar, pero que bajaba todavía más. Ataru se volvió a encargar del cuadro de mandos.

*VROOM*

Esta vez no fueron los soldados los que interrumpieron el tranquilo descenso del elevador pero sí lo hizo una llamada codificada sin identificar.

*RING-RIING*

"Me temo que todavía no tenéis el placer de conocer a Vulcan Raven," dijo la voz de Liquid, "Los de HORTERA me han proporcionado un clon de él, tal y como han hecho conmigo, JUA JA JA, ¿véis todos estos cuervos de aquí?"

Ataru les trasladó todo lo que Liquid le había dicho a través del Codec, era cierto que una bandada de cuervos sobrevolaba la plataforma elevadora.

"Y parece que cada vez hace más frío," añadió la Gata Negra, "brrrr..."

El elevador de cargo los había dejado en lo que parecía una antesala. Una puerta de nivel 6 capitaneaba la estancia, con varios contenedores a ambos lados. Entraron.

Envuelto en cuervos, en lo alto de un contenedor había un tipo sentado. A pesar del frío llevaba el pecho descubierto, dejando visibles unos tatuajes tribales. Como estaba sentado era difícil apreciar todo su volumen, pero era alto, musculoso. Una nube de cuervos se abalanzó contra los recién llegados. La mini-gun que reposaba a su lado iba conectada a un contenedor cilíndrico, enorme, y a juzgar por el aspecto, pesado, lleno de munición. Debía tratarse del tal Vulcan Raven.

Hablaba con un tono entre místico y grandilocuente.

*RRrrrrrRRRRrrRRRRRRRRrr*

Disparó una primera ráfaga de balas, lo que hizo que los tres del grupo se separaran.

"¡Dejádmelo a mí!" gritó Ataru.

"Hm... muy valiente," admitió Vulcan Raven, "de querer enfrentarte mano a mano contra mí."

Con una fuerza increíble, tiró de uno de los contenedores y lo lanzó contra Ataru. Parecía que lo iba a aplastar contra la pared, pero Ataru usó su Stinger para detener el objeto.

*RRrrrrrRRRRrrRRRRRRRRrr*

Volvió a disparar Vulcan Raven la mini-gun, 7F no pudo hacer más que esquivarlo. El agente se dio cuenta de que Raven seguía un camino predeterminado en el laberinto de contenedores. Puso en marcha su plan cuando Raven se encontraba en una de las esquinas del almacén, fue colocando explosivos plásticos C4 y minas Claymore a lo largo de la ruta de su feroz oponente. En alguna ocasión Ataru fue sorprendido cuando Raven optó por cambiar de ruta.

La mini-gun empezó a rodar, disparando de nuevo una ráfaga de balas. Ataru se escondió detrás de otros contenedores, alguna bala alcanzó puntos no vitales, pero no había tiempo para el dolor, era más importante conservar la propia vida. Vulcan Raven corría a través de los pasillos, sangrando.

"¡Sal de tu escondite!" gritó el coloso, sin dejar de correr.

*tap tap tap*

Al doblar una de las esquinas, allí estaba 7F. Sentado, apoyando su espalda contra uno de los contenedores, con la mirada un tanto perdida. Junto a él había un rastro de sangre.

"Je, je, jeee..." era Ataru el que sonreía.

Vulcan Raven fue a disparar su mini-gun de nuevo... pero se detuvo. Ataru tenía algo en su mano izquierda. Hizo de ademán de pulsar un botón.

*BOUUUM*

Justo en el lugar en el que se encontraba Vulcan Raven, que era un punto de unión entre dos pasillos, Ataru había colocado C4. Dejó caer el detonador de su mano. Raven había perdido sus fuerzas, pugnaba por mantenerse en pie, pero le fue imposible. Ataru se levantó.

"Toma esto, a mí ya no me servirá," le dijo Vulcan Raven. Se trataba de una especie de tarjeta.

Al echarle un vistazo más de cerca, Ataru vio que se trataba de una tarjeta de seguridad nivel 7.

"Gracias, supongo," Ataru tomó el objeto que le ofrecía Vulcan Raven.

*GRUU GRUU*

La nube de cuervos se lanzó contra Vulcan Raven, picoteando, arrancando piel y carne. Instantes después había desaparecido completamente, como por arte de magia.

El héroe y la Gata Negra hicieron acto de presencia de nuevo.

"Creo que ya podemos proseguir," les dijo Ataru.

Cruzaron la puerta de nivel 7. La siguiente estancia era una sala en la que al avanzar llegaba a un profundo hueco, por el que tan solo se podía proceder a través de una pasarela. 7F sacó la cabeza en la esquina, con sigilo y cautela. Había únicamente dos soldados apostados en la zona. Uno de ellos estaba atento a si venía alguien del almacén, en lo alto de una plataforma a la que se accedía a través de unas escaleras. El otro, que estaba al mismo nivel que el grupo, recorría media pasarela, ir y venir.

Al darse la vuelta el soldado de la pasarela, Ataru disparó un tiro certero con su SOCOM silenciada a la cabeza del soldado que vigilaba desde el punto más alto.

*PEW*

Volvió a la seguridad de la esquina mientras el otro soldado desconocía el actual estado de la situación.

*PEW*

De nuevo, un perfecto disparo acabó con la vida del otro soldado. Tenían vía libre.

"Ojo, que hay dos cámaras," observó la Gata Negra.

"Bien visto," 7F anuló la funcionalidad de ambas cámaras con la dosis justa de plomo de su SOCOM.

De nuevo, frente a ellos había una puerta de nivel 7, por la que pasaron sin problemas gracias a su recién conseguida tarjeta de seguridad nivel 7.

"¿No vamos a subir ahí arriba?" preguntó el héroe señalando el lugar donde Ataru había abatido al primero de los soldados.

"No creo que haya nada que nos pueda interesar," dijo Ataru.

"Bien," el héroe se encogió de hombros, dando su respuesta con resignación.

La puerta los llevaba a la Base subterránea y un estrecho pasillo los recibía, fríamente. Frente a ellos se encontraba una de las joyas de la mecánica y la tecnología, cristalizada en forma de robot. Por algún extraño motivo, el recinto estaba rodeado de agua.

"Me juego lo que queráis a que es tóxica," dijo la Gata Negra. "No me daría un chapuzón por nada."

"Creo que lo mejor será que subamos," observó el héroe al encontrar unas escaleras.

"Puede ser, no veo otra salida," añadió Ataru.

Al subir, vieron un guardia que estaba patrullando. La Gata Negra usó su sigilo combinado con su agilidad y de un salto se colocó encima de la barandilla de la pasarela. Una caída desde esta altura podía ser dolorosa. Arrancó a correr manteniendo un equilibrio felino y de un salto, agarrando el cuello del soldado y aprovechando su inercia, lo levantó y le partió el cuello contra la barandilla. Después lo dejó caer al piso inferior.

"Recuérdame que no sea tu enemigo, encanto," dijo Ataru tras ver el espectáculo.

"Ya podemos seguir subiendo," dijo ella.

Se encontraban en el piso superior propiamente dicho, si es que se le podía llamar así. La pasarela rodeaba la pared del recinto hasta llegar a una especie de despacho en el fondo de la sala, que estaba justo encima del estrecho pasillo por el que habían venido.

"Déjame esta a mí," le comentó Ataru a la Gata Negra, pues un soldado patrullaba junto al despacho. Un disparo en la cabeza fue todo cuanto necesitó Ataru.

"Eres bueno," admitió la Gata Negra con una sonrisa.

Ciertos pensamientos impuros recorrieron la cabeza de Ataru, cuyo entrenamiento del CEFPIFST no había acabado de anular del todo su personalidad pervertida anterior. Al llegar al despacho asomaron primero la cabeza. ¡Liquid estaba ahí!

Estaba hablando por teléfono, por lo que pudieron deducir, con alguien de HORTERA. Liquid vio a través de uno de los monitores de las cámaras de seguridad que había alguien en el exterior. De repente empezó a hablar de algo de unas llaves, Liquid comentó que la llave servía para avisar a la Jefatura Mayor de Estados Unidos, y que para activarla necesitaba únicamente cambiar de temperatura la llave y usarla, en orden en los tres portátiles del despacho.

"¿Quién anda ahí?" preguntó, haciéndose el sorprendido. Disparó su revólver contra la puerta, donde Ataru estaba comprobando la llave PAL. Todo el rollo que Liquid había comentado por teléfono no dejaba de sonarle extraño, el susto del disparo hizo que se le escapara de las manos.

"Mierda, ha caído en el agua," se lamentó el héroe.

"Y yo que he dicho que no me daría un chapuzón," se lamentó a su vez la Gata Negra.

"¡Maldición, Liquid!" Ataru apuntó y disparó su SOCOM contra Liquid.

"Es cristal antibalas, alelado," se burló Liquid.

"No tenemos tiempo que perder," interrumpió el héroe, "tenemos que buscar la llave."

El grupo abandonó las inmediaciones del despacho.

1 quejas:

scaramanga dijo...

Excelente episodio. La llave la apunto porque se parece realmente a una del Tekken, de donde sabes que saco la mayoría de movimientos de lucha del CEFPIFST.