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Crónicas de Ivalice: Historia de una condena - XIII

lunes, 13 de mayo de 2013

Capítulo Decimotercero: Bienvenidos a Grass

Mapa de Yutolandia

Región de Grass, Roahl

"Bienvenidos a Grass," dijo una mujer hume. Era bastante atractiva, lo que hizo sospechar a Gides, no tanto a Ilwulf.

"¿Quién eres y qué quieres de unos viajeros como nosotros?" preguntó Gides.

"Soy del comité de bienvenida de Grass, me llamo Edur Sanda," respondió la mujer con una sonrisa en la cara. "Si me seguís os enseñaré la Ciudad de Grass."

"Un momento, que lo discutimos en grupo," dijo Gides. Entonces se juntaron en corro y comentaron la jugada.

"¿Nos podemos fiar?" preguntó Gides.

"Lo que pasa es que eres un desconfiado," dijo Ilwulf, medio en serio, medio en broma.

"A mí también me recibieron los del comité de bienvenida cuando llegué a Grass, debe tratarse de algo normal," añadió Chalsye, que era la Viera Esgrimidora que se habían encontrado en el Camino Vigg Sur, o más bien era ella quien los había ayudado a deshacerse de Cunius y su pandilla.

Ermine no tenía nada que añadir, así que tampoco dijo nada.

"De acuerdo, Edur Sanda," dijo finalmente Gides, "guíanos por Grass, estamos a tu merced."

Edur Sanda les explicó que Grass era una ciudad portuaria importante en Yutolandia, lo que la convertía en un sitio lleno de vida tanto de día como de noche, y por tanto era frecuente ver marineros y mercaderes en Grass. El mar quedaba al sur de la ciudad. Al haber tanto viajero habían proliferado como setas las posadas, y al mismo ritmo lo habían hecho los burdeles, que a pesar de estar confinados en el barrio rojo de Grass, casi no cabían.

"Al estar tan cerca del mar la tierra absorbe demasiada sal y no es un buen terreno para cultivar, ya desde las Llanuras Baybold, si os habéis fijado, no hay más que hierbajos," les contó Edur Sanda. "Tenemos que traer carne y verduras de otros sitos a través de los barcos mercantes."

Era cierto, desde el Camino Vigg Sur la vegetación había ido decayendo en calidad y cantidad, y la comparación entre la Pradera de Bisga y las Llanuras Baybold era insultante. Edur Sanda los llevó a la zona marítima y de puertos.

"Aquí están la mayoría de las tabernas de Grass, llenas de marineros, y según dónde incluso podréis encontrar piratas," les contó la guía. "La taberna más grande es donde encontraréis el tablón de misiones, por si os interesa."

"¿Y dónde está el cuartel del Ejército de Yutolandia?" preguntó Gides.

"Mmm... si no recuerdo mal está entre la zona residencial y la zona portuaria," respondió Edur Sanda dubitativa.

En realidad Grass no era una ciudad bonita de ver, ni tenía monumentos importantes, a pesar de ser tan grande y habitada.

"No me queda mucho más por enseñaros," dijo Edur Sanda. "Os dejo aquí, si no requerís más de mis servicios." Acto seguido se fue, despidiéndose con una reverencia.

Gides, Ilwulf, Ermine y Chalsye. De nuevo solos.

"¿Os importaría que vaya al cuartel del Ejército de Yutolandia?" les preguntó Gides.

"¿Vas a ir solo?" le preguntó Ilwulf.

"Había pensado que lo mejor sería que mientras voy al cuartel vosotros investigárais acerca de Einnie," dijo Gides.

"Hmph... me parece bien," dijo Chalsye. Ermine no dijo nada.

Gides se separó del grupo para ir a preguntar dónde estaba el cuartel del Ejército de Yutolandia. El resto del grupo preguntó a la gente que encontraban por la calle.

"Perdone, ¿sabe dónde está el cuartel del Ejército de Yutolandia?" preguntó Gides.

"¿El qué? Perdone es que no soy de aquí," le respondió.

"Nada, nada, disculpe las molestias," se disculpó Gides y caminó un poco más para preguntar a otra persona.

"Disculpe, ¿sabe dónde está el cuartel del Ejército de Yutolandia?" preguntó Gides a una Viera. Era una Maga Blanca.

"Mmm... no sabría decirle, ¿sabe usted dónde está la Biblioteca?" le preguntó la Viera a cambio.

"No, pero si quiere le acompaño," se ofreció Gides.

"Mmm... vale, me llamo Maddeleim," dijo la Viera.

"Yo soy Gides," dijo Gides.

Maddeleim y Gides charlaban animadamente por la calle, preguntando aquí y por allá, por la Biblioteca y el cuartel. Iban consiguiendo retazos de información, pero nada en claro. Era la desventaja de encontrarse en un lugar de paso.

*fris*

"¿Quién ha sido?" dijo un Seeq.

Gides había pasado junto a un Seeq y se habían rozado levemente. El Seeq montó en cólera.

"Ya viene el hume de turno y se choca contra un pobre Seeq, al que cree raza inferior," se quejaba el Seeq.

"Perdona, yo no he dicho nada de esto," se defendió Gides.

"¿Quieres que te toque la cara?" le dijo el Seeq, desafiante.

"Argh, veo que no puedo razonar contigo," dijo Gides para sí mismo en voz alta. Maddeleim se apartó levemente, para no sufrir daños. Gides desenfundó su espada.

"¡Ved lo violentos que son los hume!" dijo el Seeq. "Pero no temáis, Granz Jolbuk lo vencerá y apaciguará sus ansias de sangre."

Un grupo de gente se había reunido en torno a ellos.

"¡Devonna!" gritó Granz Jolbuk, el Seeq.

Una Gría Furia apareció flotando de entre la multitud. Llevaba una espada que parecía bastante pesada.

"¿Qué pasa, Granz?" dijo Devonna.

"Este tipo se merece un escarmiento, ha pasado junto a mí tan cerca que seguro que me quería robar," dijo Granz Jolbuk.

"Ya se me empezaban a quedar las alas entumecidas," dijo Devonna. La Gran Espada que llevaba era casi tan grande como ella. Dio una vuelta sobre ella misma y golpeó el suelo con fuerza.

*CRASH*

La onda expansiva se acercaba peligrosamente a Gides.

*zwop*

Alguien lo empujó y cayó al suelo. La onda expansiva se detuvo chocando contra algo muy duro y resistente.

"¿Quién ha sido?" gritó Devonna.

Un Defensor se había plantado frente a Devonna, en modo Superdefensa. Llevaba un uniforme del Ejército de Yutolandia. Devonna también lo vio, así que decidió abandonar la escena por aire. Granz Jolbuk había desaparecido hacía rato, una de las habilidades de los Tramperos.

"Sssoy Gwaerh, del Ejército de Yutolandia," dijo el Bangaa Defensor. Le tendió la mano a Gides para ayudarlo a levantarse. "Creo que tú también eresss del ejército, ¿no, chico?"

"Me llamo Gides y entrené en el cuartel del Ejército de Yutolandia en Camoa," aclaró Gides.

"¿Qué hacesss por aquí, entonces?" le preguntó Gwaerh.

Gides le contó el juicio del Juez Moryell, quién era Ilwulf, el caso de Ermine, y el viaje esquematizado de Camoa a Grass.

"Y aquí me he encontrado con Maddeleim, que está buscando la Biblioteca," terminó de explicarle Gides. Maddeleim, al sentirse aludida se aproximó.

"Encantado, sssoy Gwaerh," se presentó Gwaerh.

"Yo soy Maddeleim," dijo Maddeleim.

Gwaerh los guió por Grass.


"¿Habéis encontrado alguna pista?" preguntó Ilwulf.

"No mucho," dijo Ermine. Ella, Chalsye e Ilwulf habían preguntado, pero únicamente habían conseguido fragmentos muy vagos de información.

"Lo más claro que he sacado es que puede que se encuentre en el Monte Aldana," dijo Chalsye.

"Veamos si Gides ha tenid..." dijo Ilwulf.

*THWOMP*

Su discurso quedó inmediatamente interrumpido al chocar contra alguna cosa, una cosa con la fuerza suficiente para derribarlo. De la nada apareció un Seeq, en el suelo.

"¡Otro hume que se cree superior!" gritó Granz Jolbuk. "¡Ya es el segundo de hoy!"

Ilwulf no fue tan expeditivo como Gides y en una fracción de segundo ya tenía la Daga en la mano. Ermine y Chalsye no sabían si sacar el estoque o no. De pronto una multitud se había apelotonado para ver sangre.

"¡Devonna!" gritó Granz Jolbuk. La Furia se acercó al centro del meollo, flotando.

*FLAP* *FLAP*

Eran tres contra dos. Como si de un chiste se tratase, un hume, dos Vieras, un Seeq y una Gria. Ahora sí, Ermine y Chalsye habían desenfundado sus estoques.

*clank* *CLINK*

*CLONK* *clank*

El sonido de metal contra metal inundaba los alrededores de la escaramuza. Ya había quien aprovechaba para hacer negocio con las apuestas.

"¿Otra pelea?" se extrañó Gwaerh. El Defensor, seguido por Gides y Maddeleim, se acercó a la fuente del barullo. La gente, al verlo, fue abandonando el lugar.

*CLANK* *clink*

Los mequetrefes estaban demasiado ocupados repartiéndose estopa como para darse cuenta de que se estaban quedando solos. Gides reconoció a Ilwulf.

"¿Ilwulf?" dijo Gides.

El Ladrón reconoció a Gides y detuvo su pelea contra Granz Jolbuk. Gwaerh reconoció al Trampero Seeq.

"¿Tu otra vez?" preguntó con una mezcla de incredulidad e ira en su tono. "Vete de Grasss o me veré obligado a llevarte pressso. Tú misssmo."

Granz Jolbuk se vio claramente superado en número, y resignado, dio por captado el mensaje.

"¡Vámonos, Devonna!" dijo el Seeq. Y el Seeq y la Gría se largaron antes de que Gwaerh pudiese hacerles algo.

"Es horrorossso," dijo Gwaerh. Empezaron a caminar. "Con la de problemasss que hay en una ciudad tan grande como Grasss, y tengo dosss de misss agentesss perdidosss."

"¿Perdidos?" preguntó Gides.

"Sssí, ssse fueron a la Morada de lasss Sssombrasss hace unos díasss, persssiguiendo unosss forajidosss, pero todavía no han vuelto," se lamentó Gwaerh. "Me preguntaba sssi podríaisss ir allí."

Un rato después llegaron a la Biblioteca, donde Maddeleim abandonó el grupo.

"Muchas gracias, chicos," dijo Maddeleim.

Gwaerh volvió a encabezar la comitiva, esta vez hacia el cuartel del Ejército de Yutolandia. Era un edificio tirando a pequeño para tratarse de una ciudad tan poblada.

"Ya hemosss llegado," dijo Gwaerh. "Passsad."

Gwaerh los llevó a una sala de reuniones de tamaño acorde al edificio, es decir, pequeña. Se fueron sentando en las sillas a medida que iban llegando, Gwaerh se sentó el último. Aunque la sala era pequeña estaba pintada y decorada para parecer más grande de lo que realmente era.

"Y qué, ¿qué decísss de mi petición?" preguntó Gwaerh.

"Nosotros necesitamos información, acerca de una Maga Roja llamada Einnie," dijo Gides.

"Creemos que puede estar en el Monte Aldana," añadió Chalsye.

"¿Habéis oído alguna noticia sobre esto?" preguntó Ilwulf.

"Hmm... Ahora que lo decísss, me sssuena algo de esssto," dijo Gwaerh, reflexivo. "Creo que en la taberna había alguna misssión que mencionaba essse nombre. Firmaba una tal Leila."

"¿¡Lellyann!?" Ermine y Chalsye exclamaron a la vez.

"¿Lo conocéis?" preguntó Ilwulf, sorprendido.

"Claro que sí, Lellyann era otra componente de nuestro clan. Era una Arquera, y bastante buena," les explicó Ermine. "Así que no soy la única que ha tenido la misma idea."

"¿Me ayudaréisss, entoncesss?" insistió Gwaerh.

"Visto lo visto yo me quedaré aquí en Grass unos días para recabar información," dijo Gides. "Y de paso ayudaré a Gwaerh con sus agentes. Si os queréis ir, chicas, sois libres de hacerlo. ¿Qué decís?"

"Yo me quedo," dijo Ermine inmediatamente.

"Sola no conseguiré nada, así que mejor quedarme," dijo Chalsye.

"Perfecto, sssi queréisss podéisss passsar aquí la noche. Osss prepararemosss alimentosss para que osss podáisss llevar. Partid al alba hacia la Morada de lasss Sssombrasss," dijo Gwaerh.

2 quejas:

scaramanga dijo...

Me siento como jugando realmente en un RPG. Preguntando, a la gente: ¡Eh, me has tocado, sucumbe a mi furia! (parece uno del PP);la gente que al pprincipio se lo mira y al final es tan "genre savvy" que pasa de ello...

Pero la proposición de Gwaerh suena muy Elder Scrolls. ¡Con lo que me gusta a mí meterme en líos en ese juego! Aún me acuerdo de la odisea que tuve que pasar para curarme del vampirismo. Me convertí en el mejor cazavampiros de la región.

scaramanga dijo...

Edit: Gracias a un sucio truco: jugaba con la dificultad normal, y pasados unos 5 intentos, cuando me veía superado y sin recursos, bajaba a la mínima y lo volvía a subir pasada la batalla XD. Lo malo es que se me olvidó desactivarlo en el jefe final de Knights of the Ninth y me lo cargué en tres mandoblazos...