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Crónicas de Ivalice: Historia de una condena - XVIII

lunes, 28 de octubre de 2013

Capítulo Decimoctavo: Clan Dal contra Clan Veg, el plan

Mapa de Yutolandia

Región de Grass, Roahl

"¿¡Una guerra entre clanes!?" exclamó Gides.

"Hay que parar esta locura como sea," dijo Erna Gozzola, "¿alguien tiene un plan?"

"Ja ja ja, desde que te conozco siempre has sido más de acción que de táctica," comentó Gram Benn.

"Lo que está claro es que nos tenemos que dividir en grupos para poder explorar con más eficiencia la Llanura Baybold," dijo Ilwulf.

"Sí, me parece una decisión acertada," dijo Chalsye.

"Chalsye y yo iremos a buscar las dos Vieras," dijo Ermine, "¿estás de acuerdo, Chalsye?"

"Hmm... Bueno, supongo que es una buena opción," respondió Chalsye.

"Yo me llevo a Jens Rhudd," dijo Erna, "sin embargo, necesitaría a alguien para echarle un ojo si tengo que hacer vuelos de reconocimiento."

"Ya voy yo," dijo Gides.

"Pues solo quedamos tu y yo, chico," le dijo Gram a Ilwulf.

"Lo más sensato sería que Jens Rhudd, amablemente, nos guiara al escondrijo de las Vieras," dijo Erna.

"Entonces lo único que queda es ir a buscar la base de los Ninjas," dijo Ilwulf.

"No sé si eres de acción, chico, pero yo por mi parte, si logramos encontrarla, me espero escondido vigilando el lugar," comentó Gram.

"Lo decidimos de camino," respondió Ilwulf.

"Tenemos un día para averiguar cosas," dijo Erna, "dentro de veinticuatro horas nos encontraremos todos aquí mismo."

"¿Y cómo sabremos el lugar exacto? Si es todo llanura..." dijo Chalsye.

"Es muy fácil, es el lugar marcado con una X," respondió Erna.

"¿Una X?¿Dónde?" preguntó Chalsye de nuevo, "no veo ninguna."

Erna había alzado el vuelo. Blandió su espada El Cid y se lanzó en picado.

*ZIUUUUUUU*

La espada se hundió en el suelo como si fuera de mantequilla, recorrió varios metros y Erna se volvió a elevar. Se movió otros metros más en el aire y se volvió a lanzar en picado.

*ZIUUUUUUU*

Erna repitió el procedimiento. El resultado fue una cruz marcada en el suelo.

"Aquí tienes tu X," dijo Erna.

"No sé yo..." dijo Chalsye.

"Es que no nos conformamos con nada..." se lamentó Erna, que lanzó su espada al aire y la cogió por la hoja. Picó un par de veces el suelo con el pomo de la espada.

*toc toc*

*CRASH*

El suelo alrededor de la X se derrumbó, mostrando una X más gruesa.

"¿Contenta?"

...

"¿Informe de la situación, Lynelet?" le preguntó uno de los líderes Ninja del clan Veg a su lugarteniente.

"Ayer por la noche tuve unas palabras con Haelle y Jowena para que abandonaran el clan ante una posible traición," dijo Lynelet. Era una Gria con el oficio de Furia, de cara bella, perfecta e impoluta y un cuerpo a la par. Era vox populi en el clan que Lynelet se había ganado el puesto de confianza de los líderes Vegis y Vegil como lugarteniente de forma poco ortodoxa y moralmente dudosa, y ni ellos ni ella hacían nada para esconderlo. A pesar de esto, Lynelet era tan buena luchadora como organizada secretaria.

En alguna ocasión más de uno habría intentado tener relaciones íntimas con Lynelet, para acabar, literalmente, entre la espada, concretamente una Gran Espada, y la pared.

"Perfecto," dijo el líder sin dejar de apresar y manosear el trasero de Lynelet. "¿Tenemos notícias de los últimos movimientos en el clan Dal?"

"No estoy segura, pero es probable que hayan echado a sus Humes, de la misma manera que hemos hecho aquí con las Vieras. Sería interesante enviar un grupo de reconocimiento para reclutarlos, aunque desaconsejaría su uso en batalla, podría tratarse de espías," dijo Lynelet.

"Como siempre, estás en todo, Lynelet, buen trabajo, puedes retirarte," dijo el Ninja, que estaba sentado en una silla junto a un escritorio. Se levantó, "voy a reunirme con Vegis."

...

"Llevamos un rato andando, Jens Rhudd, espero que no nos la estés dando con queso," dijo Erna Gozzola. A ella le había tocado ir al escondite del clan Dal, junto con Gides, guiados por el Cazador Hume Jens Rhudd.

"Tranquila, jefa," dijo Jens, "tengo claro que no quiero tener que ir a la cárcel, espero que se me tenga en cuenta esto."

"¿Jefa?¿desde cuando?" dijo Erna con un evidente tono de indignación en su voz. "Si te portas bien intercederé en tu favor, si intentas algo raro... digamos que podrías sufrir un accidente mientras te llevo a Grass."

"Yo tengo curiosidad por saber cuanta gente compone el clan," dijo Gides con cierta curiosidad pero con el objetivo principal de cambiar de tema.

"A ver... supongo que a Dalla y Daleighna ya las conocéis. Son las líderes del clan. Daleighna es bastante sádica a pesar de la cara inocente que tiene y Dalla tiene la cabeza algo más fría aunque pueda resultar igual de peligrosa. No me gustaría encontrármelas solo en un callejón de noche," les explicó Jens.

"¿Hay alguien más, que sea así, importante?" preguntó Gides.

"Sí, claro, está el lugarteniente, Tarnes, que es un Bangaa Templario. Cuentan que entre Dall, Daleighna y Tarnes se llevan un rollo un poco raro, pero tampoco puedo decir nada con certeza. Tarnes es un tipo que confía en sus posibilidades y se tiene en muy alta estima. Tampoco me gustaría encontrármelo solo en un callejón."

"¿Cuánta gente sois?" la charla había despertado el interés de Erna.

"A ver, déjame pensar, Malpin y Morfalas son un Artimago y un Manitas, respectivamente, Simurden es un Berserker y Bren Morwen un Obispo... Adra Osgil es Maga Blanca y... había una Cazadora que se llamaba... erm... F... Fo... Flu... ¡Flanda! eso, Flanda," Jens estaba haciendo un esfuerzo para recordar todos esos nombres.

"¿Y ya está?¿Con esto pretenden hacer una guerra?" Erna lo dijo con un tono incrédulo, "esto no llega ni a pelea callejera..."

"¿Qué te pensabas?" dijo Jens Rhudd. "Que se llame guerra entre clanes no significa que sea multitudinaria..."

"También es verdad," aceptó Erna.

"Esto no me gusta nada," dijo Gides.

"¿A qué refieres?" preguntó Jens.

...

"Creo que he visto algo," dijo Ermine, "¿Ves, Chalsye? Allí," señalando la posición con el dedo.

"Tal vez, vayamos a investigar," propuso Chalsye.

Las dos Vieras tenían por misión buscar y reclutar a las dos Vieras que había visto Gram Benn la noche anterior, unas horas antes. Tras un rato de búsqueda parecía que las habían encontrado, estaban sentadas en unas rocas.

"Alto," dijo Chalsye. "Vayamos caminando, diremos que nos hemos perdido."

"Okey," respondió Ermine.

"Asimismo, déjame hablar a mí," le pidió Chalsye a Ermine. Las dos Esgrimidoras se acercaron al lugar donde reposaban las otras dos Vieras.

"Buenos días, ¿qué sois de por aquí?" preguntó Chalsye.

"Podría decirse que sí, ¿necesitáis algo?" dijo una de las Vieras, que iba vestida de Maga Verde. La otra, tal y como les había dicho Gram Benn era una Esgrimidora.

"Sí, veréis, por desgracia nos hemos separado de los miembros de nuestro y no los encontramos, así que queremos volver al punto de reunión en Grass, pero no sabemos hacia donde tenemos que ir," les explicó Chalsye. Había juntado datos ciertos dentro de su particular cuento.

La Esgrimidora habló, "qué suerte la vuestra, a nosotras nos echaron ayer de nuestro clan," dijo con cierto tono de tristeza.

"Ay, Haelle, no creo que a ellas dos les importe demasiado," dijo la Maga Verde.

"No pasa nada, Haelle," dijo Ermine, "de hecho nos interesaría saber más cosas, ya sabes, empatía entre Vieras. Por cierto, yo me llamo Ermine, y mi compañera se llama Chalsye."

"Yo soy Jowena," se presentó la Maga Verde.

Haelle y Jowena se pusieron en marcha y Chalsye y Ermine las siguieron.

"Grass está en esa dirección," Haelle señaló con su estoque hacia la lejanía.

"Así que, ¿que ocurrió con vuestro clan?" preguntó Ermine cuando llevaban poco rato caminando.

...

"No tengo nada en vuessstra contra," les dijo Tarnes con cierta calma a Gides y Erna Gozzola, "entregadme a essse Hume y no osss ocurrirá nada".

Ambos comprobaron lo que les había dicho Jens Rhudd acerca del tal Tarnes, el Bangaa Templario, lugarteniente del clan Dal. Incluso en inferioridad numérica parecía confiar sobremanera en él mismo.

"Siento algo que me está empujando..." dijo Erna, "debe tratarse de tu ego."

Una brisa suave recorrió la Llanura Baybold, tal y como indicaba el movimiento del césped. Tarnes avanzó un par de pasos.

"Preferiría no tener que atacar al Ejército de Yutolandia, pero no dudaré en hacerlo sssi no me entregáisss al Cazador," les dijo el Templario.

"¡Un momento!" advirtió Erna, "mi espada está hablando..." se acercó la espada a su oreja, "dice que tiene ganas de comprobar cuán fuerte eres, Templario."

"Essstaré más que encantado, Arpía," sentenció Tarnes. Desenvainó su espada Viva la Reina, la misma que llevaba Gwaerh, y siguió avanzando.

Erna ya tenía su espada El Cid en brazos.

*TAP-TAP-TAP*

Tarnes arrancó a correr, era más rápido de lo que aparentaba, a pesar de la armadura que llevaba.

*CLONK*

Fruto del choque espada contra espada sonó un eco metálico. El Templario preparó otro golpe que la Arpía consiguió bloquear para, acto seguido, cambiarse las tornas. Erna no conseguía cogerlo con la guardia baja, pues economizaba de forma excelente sus movimientos, curioso en un tipo de su personalidad.

"Tienes una técnica muy depurada," reconoció Erna, "normalmente los tipos que se lo tienen tan creído suelen hacer muchos aspavientos y florituras en sus movimientos."

"Precisamente por mi técnica confío plenamente en mis posibilidades," dijo Tarnes.

*CLONK* *CLONK*

"Eres buena," esta vez fue Tarnes el que reconoció las virtudes de su oponente, "pero en tu caso dedicas mucho esfuerzo en levantar una espada que es demasiado pesada para tí, con lo que tus movimientos no son del todo eficaces."

Erna quedó impresionada, Tarnes había analizado en unos pocos golpes las virtudes y los defectos de su técnica.

*CLONK-CLONK*

Después de dos últimos golpes muy seguidos, Erna dio una voltereta hacia atrás y se impulsó hacia arriba. Enfundó su espada y batió las alas para ejecutar su técnica de Acometida, Vientos de Cambio.

Tarnes se detuvo, enfundando también su espada. Se concentró cerrando los ojos, y un aura oscura lo rodeó. Juntó las manos en posición de rezar y con un gesto lanzó su técnica Orbe Negro. Era cuestión de ver cuál de los dos ataques daba primero.

2 quejas:

scaramanga dijo...

Este final... Echaba de menos un buen choque de técnicas a lo Bola de Drac...

Esperando que se produzca la batalla campal entre clanes.

Muramasa dijo...

Se supone que Erna ha ido para evitarlo... :rolleyes: